lunes, 13 de abril de 2026

Ruta: Circular Finca Canturias (Calera-Finca Canturias-Las Herencias-Talavera-El Casar-Gamonal.)

 Domingo (12-04-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, ocho caballeros veleños nos juntamos en el habitual punto de encuentro.  Atractivas y varias propuestas echamos sobre la mesa; “Fincas Canturias” es la era candidata “para trillar” -tenemos semanas y catálogo para dar y tomar-, pero en esta ocasión, “en sentido contrario”, como nos propone Martín “El Fiero”, no se hable más y sellamos el plan.

Comenzamos la jornada, animados y con ganas, circunvalamos la villa vecina, para enfilarnos hacia la población de Calera. Antes, bien agrupados, amenas y plácidas conversaciones entre los congregados; algunos charcos salteados que sorteamos, mientras nos recreamos por los extensos y verdosos terrazgos de “la esquiva avutarda”. Un campo de placas solares, para llegar por la retaguardia, atravesamos sus enmarañadas calles y nos adentramos en la estirada pista de la Jara.

Desde este punto, cabalgamos con orden y rigor, hasta que llegamos al “inundado punto”; bastante agua, barro y roderas -tapadas- de vehículos, que nos hacen cabalgar en fila de “a uno” y de paso, “lavarnos los pies”. En “El Arco”, damos las intermitencias, abandonamos la tranquila vía y nos desviamos hacia postales más elevadas; desde el ancho puente, se empieza a elevar el terreno; esparragueras, espinos y otros hierbajos se empeñan en adornar las empapadas y coloridas cunetas.

En el próximo cruce -de izquierdas-, empiezan a sonar tambores y trompetas, la amable postal, nos muestra su empinada y rugosa orografía. Pasos bien compactados, otra perspectiva diferente del imponente “Tajo”, entre cerros colmados de olivos y almendros que se descuelgan por “el agraciado tobogán”; las zamarras verdes nos damos un respiro, antes de afrontar los “picos” más exigentes de la jornada. Tramos rotos y desnivelados, hacen que presentemos la mejor versión de cada uno; una pareja de “corzas”, balizan la estirada cima y se pierden por la frondosa siembra, mientras vamos tachando otra tachuela de la lista. Saludamos a otros burriclistas por el guiado camino y desde aquí, “más montaña rusa”, algo de barro pegajoso que intentamos esquivar, amagos de liebres y algunos tramos rotos -pero bien- que sorteamos sin dificultad, antes de enfrentarnos a la cómoda y rápida bajada, para aterrizar en la localidad de Las Herencias. Aquí, una breve pausa en el improvisado parque, para reponer fuerzas, hidratarnos, recargar las botijas y pasar unos minutos distendidos y de relax.

¿La vuelta? Camino “adelante”, -con suerte- nos encontramos, que esta vez también nos atiza el aire de cara -qué casualidad-, nos adentramos en la larga recta. Esquivamos algunos tramos “mal tratados”, antiguos secaderos a nuestro paso, la descomunal gravera en mitad de la finca y la inabarcable extensión de olivos, que se pierden de vista a lo largo de toda la pista. Muy bonito y bucólico todo, pero como siempre, también revisamos la retaguardia -todos NO vamos igual y quizás mañana, nos toque a cualquiera de nosotros-. Recogemos el anchuroso y confortable camino, antes de llegar a Talavera y desde aquí -previo acuerdo- nos acercamos a “la oficina” del amigo Alberto “El Maestro Ceramista”. Pasamos unos minutos con “el maestro artesano”, vemos su arte, mientras atienda a la clientela. Antes de despedirnos, damos novedades y nos “perdemos” por las céntricas callejuelas, para enlazar con el concurrido carril. Sin más novedad, cabalgamos por “el barrio”, que nos conduce por el enmarañado corral, algún tramo empinado, “otro calentón por la infinita pista”, algunas gotas de agua amenazan lluvia con los oscuros nubarrones que nos avisan desde el oeste, acompañamos al amigo gamón a su casa y para finalizar la ruta, una “Gineta” que ya se va convirtiendo la despedida para relajar las piernas.   

Destacar de la ruta, la agradable mañana que hemos tenido, el precioso y entretenido circuito desde el inicio del camino de Canturias hasta la localidad de Las Herencias y sobre todo, que poco a poco, se van animando más compañeros a las salidas domingueras. “La belleza no es perfecta, es armonía.” “La belleza exterior atrae, pero la belleza interior cautiva.”

Resumiendo, ruta circular de 73 kms. Los principales caminos transitados han sido; Cuadros de la Vega, Carril de Las Mulas, Camino Monte Nuevo, Vía de Servicio N-V, Carril de la Raya de Chozas, Camino del Horco-Calera-Vía Verde de la Jara, Portón del Arco, Carreterín de Alcaudete-Camino los Molinos de Silos- Finca Canturias-Camino de Belvís-Las Herencias-Talavera-Camino de los  Pinos-Camino de la Mesa-Antiguo Camino de Oropesa-El Casar-Torrehierro-Gamonal-Velada.


                                                     
















SALUD……….y TIEMPO.

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”


martes, 7 de abril de 2026

Ruta circular: Mejorada-Segurilla-Marrupe-San Román-Pepino-Talavera-El Casar-Gamonal.

 

Lunes (6-04-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cuatro caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Día festivo, que aprovechamos para “hacer penitencia” después del largo y ajetreado fin de semana que hemos tenido. ¿La propuesta? Diseñada para evitar y minimizar las fuertes rachas de aire que nos amenazan y así, volver con “las olas a favor” (siempre que no se dé la vuelta), una “combinada” de cerros y pueblos.

Comenzamos la jornada, agradable se presenta la mañana, incorporaciones “fijas-discontinuas” de amigos con galones, que se “van animando” y bajas, que han hecho los deberes en días anteriores. Nos damos novedades, antes de “redimir nuestros pecados por el muro de la Gamonosa”; agresivos zarpazos que hacen más duros “sus desniveles”, para limpiarnos de nuestras culpas. Bien resguardados con las elevadas paredes, surfeamos el relajado tobogán, parapetados entre la amable arboleda, surcamos el apacible y místico camino.

Atravesamos las localidades vecinas, todavía con los rastros “echando humo” de sus tradicionales fiestas; buscamos parajes más asilvestrados “para desintoxicarnos del bullicio”, buscando rincones pausados y límpidos. Angostos callejones engalanados con aromáticas floridas, pasos rotos y más técnicos, extensas y verdosas praderas se abren por las aceras, cruzamos el caudaloso arroyuelo, siguiendo su colorida moqueta; sin dificultad, “nos hacemos con sus entretenidos repechos” y, del “Eolo”, hace tiempo que ni nos acordamos. Por estos lares, con la pista “sembrada y abonada”,  las vistas “del Piélago” de fondo “se ofrece”, mientras arribamos en el pilón de Marrupe, para hacer una breve pausa; unos minutos para reponer, recargar las botijas y algo de cháchara, antes de continuar con la etapa.

¿La vuelta? Nos deleitamos -de bajada- por “el contemplativo y profuso enebral”, siempre conservando su encanto y la sensible belleza, rezumando a borbotones en cada suspiro de su alma. Abrimos “el pasaje de las siete puertas”, ahora “una marcada vereda” lo demás, tramos levantados y zanjas  (por las recientes obras del cableado) que nos hacen ir con “más cuidado” por el visitado encinar. El ganado vacuno, ni se inmuta de nuestra presencia, altas siembras a nuestro paso, antes de entrar en la población pepinera.

Desde aquí, atrás dejamos las estampas cerreras, caminos limpios y peinados, mientras nos enfrascamos en amenas conversaciones, nos entretenemos “con la caravana de vuelta, que se está montando en la autovía” -sin comentarios-. Atravesamos la despejada Ciudad de la Cerámica, buscando “la vía de emergencia”. Mis compañeros de fatiga, “unos colosos”; Martín “El Fiero” -hoy el infantil del grupo-, hace algunos amagos de escapada, pero la cepa “del 72”, siempre da la talla. Los amigos Gabriel, “Schweeping y Machaque”, se les nota, que en estas semanas han entrenado en solitario y cabalgan “con soltura” (por cierto, con el aire a favor, sin penurias, todo un placer). Sin más novedad, con el objetivo cumplido -de sobra-, hacemos “una Gineta”, antes de clausurar y despedirnos hasta la próxima semana.

Destacar de la ruta, los paisajes cerreros, los pasos más asilvestrados y entretenidos, hundidos en las profundidades del encinar, el rincón de “Los Enebros” y la agradable mañana que nos ha acompañado. “No se trata del dónde, se trata de con quién.” “La vida nos enseña muchas lecciones, depende de nosotros aprenderlas.”

Resumiendo, ruta circular de 66 kms. Los principales caminos transitados han sido; Camino de Los Perales-Mejorada-Segurilla, Camino del Hituero, Antiguo Camino de Sotillo- Senda Cervera, Camino del Lomo, Los Dornajos, Cuatro Caminos-Marrupe-San Román-Pepino -Siete puertas-, Camino de Talavera, Cordel, Vía de Servicio N-V, Canal Bajo del Alberche, Camino de La Portiña-Talavera-Camino del Pino-Mesa Alta, Antiguo camino de Oropesa-El Casar-Gamonal-Velada.






                                                  












SALUD…………..y TIEMPO.


“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”