lunes, 20 de julio de 2026

Ruta circular: Mejorada-Segurilla-Marrupe-Hinojosa-Castillo B.- Garciotum-Cardiel de los Montes-Cazalegas-Talavera-El Casar-Gamonal.

 

Domingo (19-07-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, tres caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Amables temperaturas, parecen que nos van a acompañar durante la jornada. Sobre la mesa –la consigna ya es clara-; rutas largas y  cinco horas –mínimo- cabalgando por el inmenso entorno de la comarca, en esta ocasión, “el corral” circular por la Hinojosa.

Comenzamos la ruta “algo perezosos, antes de calentar”, guiados por el afable frescor que nos regala la nítida mañana; impasible, de sobre conocida, “para despertarnos”, nos aguarda “el torreón de la Gamonosa” y sus discontinuos toboganes, a lo largo del sereno y lúcido circuito, que nos acerca a las localidades vecinas, antes de adentrarnos en irregulares parajes cerreros y abigarrados, que nos conducen a rincones más diversos y placenteros.

Entretenidos y desnivelados paisajes a nuestro paso, nos mecen entre la variada arboleda; encinas, chaparras, enebros y perfumados jarales que apuntan “al alto del Piélago”; nos columpiamos por la alfombra hormigonada y sus empinadas pendientes que nos aterrizan en la población de “Hinojosa.” En plena “muralla”;   “¿desde Velada venís” –nos preguntan unos cabalistas-;  “por unos minutines, no vamos en horario de subir hacia las Antenas”, comento a mis compañeros de aventuras –habrá que mejorar.-. Sin apenas hacer ruido, atravesamos la acogedora plaza y sus angostas calles, para descender por “las divertidas y cerradas Zs” y a la sombra por la entretenida vía, hasta la siguiente localidad; escalamos “por la entrada” hasta su concurrida plaza, para hacer “la obligada parada.” Nos damos unos minutos de descanso, para hidratarnos y reponer fuerzas y así, afrontar la segunda parte de la etapa.

Reemprendemos la marcha, por estrechos y rápidos callejones, la estrecha senda bien custodiada por los brazos de las zarzas, nos acercan hasta el rústico puente; mientras, salteadas cuestas y terrenos más abiertos son nuestras lujosas vistas, nos acercan a las siguientes poblaciones; pistas más marcadas, rodeadas de parcelas ganaderas y extensiones “doradas y limpias” y la ilustre pasarela, antes de entrar en “la oscura  y entretenida dehesa”. A nuestro paso, algunos arenales, tramos más rotos, un parque infantil y el reformado pilón en mitad del monte, nos acercan hasta la perdida urbanización; un tramo de asfalto para avistar “el Alberche”, antes de “tomar” el ancho camino; entre maizales, olivos y algunos frutales, anchurosos secarrales y salteadas casas, vamos empinando el camino, para llegar a la localidad de Cazalegas.

Desde aquí, callejeamos para coger “el camino viejo”; bien marcado con grava suelta, algo de “aire de cara” –todavía fresco- nos guía hasta la “ciudad” de Talavera; a nuestro paso, anchas pistas, “pasamos por debajo de los correspondientes puentes”, también cruzamos la vía ferroviaria, algo de carril y por el estirado cordel, nos dirigimos a zonas más urbanas. Martín “El Fiero”, con fuerza y en forma, también marca el ritmo, sin perder de vista la retaguardia; aflojamos y esperamos cuando se requiere, aunque el ritmo “es amable”; nos hidratamos y alimentamos sobre la marcha, para evitar sorpresas y ahuyentar “al tío del mazo.” El amigo Gabriel “Machaque”, con voluntad y oficio, “al final hace la ruta completa” –comentamos. Hacemos algo “por el concurrido carril”, paramos a refrescarnos y llenar las botijas “en el barrio” y desde este punto, por la pista de enlace que utilizamos para alargar la ruta; parcelas bien cuidadas y atendidas, granjas vacunas, “la criminal del Casar”, el largo rodillo del polígono y el último “arreón” en la Gineta de Gamonal, antes de cerrar el estirado corral.

Destacar de la ruta, además de las llevaderas temperaturas que nos han acompañado durante toda la jornada –a pesar de estar a mediado de Julio-, las particularidades que nos brindan los distintos puntos y localidades de paso de la ruta; subes y bajas entre cerros, pilones de agua fresca, antiguos puentes, tranquilas localidades serranas, antiguas construcciones rurales, en armonía con otras más modernas, extensos campos de maíz en pleno riego, haciendo contraste con las amarillas y secas parcelas vecinas, así como la agradable mañana que hemos tenido para completar esta etapa. “No esperes el momento perfecto. Nunca llegará.” “ A dónde quieras que vayas, ve con todo tu corazón.” 

En definitiva, ruta circular de 90 kms (1.100 m. aprox. D+.) Los principales caminos transitados han sido: C.R.L.O, Camino de Velada-Mejorada-Segurilla-Camino del Hituero-Antiguo Camino de Sotillo-Senda de Cervera-Camino del Lomo-Los Dornajos-Camino de Marrupe-Hinojosa-Castillo Bayuela-Garciotum-Cardiel de los Montes-Cazalegas-Camino Viejo de Talavera- Cordel-Talavera-Camino del Pino-Mesa Alta-Antiguo Camino de Oropesa-El Casar-Torrehierro-Cordel-Gamonal-Velada.
























SALUD…………y TIEMPO.


“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”

lunes, 13 de julio de 2026

Ruta: Circular Sotillo de las Palomas-Marrupe-San Román-Pepino-Talavera-“Talaverilla”-Alberche-Calera-Gamonal.

Domingo (12-7-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros veleños hacemos acto de presencia en el habitual punto de encuentro. Agradables temperaturas con la fresca -se agradecen- nos deparan en la jornada festiva, después del “chicharrero” que hemos tenido las semanas pasadas. La propuesta, una ruta circular y combinada por la comarca -con varias salidas y/o ampliación- para “contentar” a todos los convocados.

Comenzamos la jornada, con el aire fresco -como mejor aliado”, acompañándonos desde el inicio; circunvalamos la villa, buscando la vasta y serena llanura, impregnada de límpidos aromas y de dulce manzanilla por toda la pista. Cabalgamos en “versión distendida”, amenas conversaciones entre los integrantes por el carril de los huertos; madrugadores hortelanos bien armados, acondicionando y limpiando sus parcelas, mientras nos preparamos para la primera “tachuela” mañanera.

“En modo ascensión” afrontamos la entretenida subida de “Los Pinos” -alternativa a las abejas-, entre el espeso encinar, las empinadas cuestas “para calentar”, algunos subes y bajas por la ancha pista, antes de adentrarnos en la parte más rota, con regueras y técnica de la escalada; sin perder de vista la retaguardia, vamos salvando la trocha arriera y desde aquí, el rápido y agraciado descenso hasta la estira cañada.

Desde este punto, nos configuramos en “modo rodador”; J.C. “El Lobo”, desde la primera línea, encabeza la expedición por la pista bien compactada y un callejón de altas retamas. A nuestro paso, sale a buscarnos “la desnivelada pared de Sotillo”; Roberto “El Bueno”, escala con precisión y oficio, “pero no nos exprimimos”, ya que tenemos por delante una larga jornada. De puntillas y sin hacer ruido, atravesamos la localidad, antes de afrontar los muros hormigonados, a la sombra, bien resguardados entre enebros y chaparros; coronamos de uno en uno, mientras esperamos y nos agrupamos. En plena bajada, “negociamos el por dónde”;  por “la entretenida y angosta  vereda”-comentamos, antes de “arribar” en la localidad “marrupeña.” Aquí, en el punto de encuentro burriclista -en el pilón-, unos minutos para “descansar”, hidratarnos, “picar algo” -aunque, todavía no hayamos hecho hambre-, antes de emprender la marcha.

¿La vuelta? El idílico rincón de los enebros nos abre sus portones en un espectacular descenso -con atención a posibles personas subiendo-; nos adentramos en el rápido y solicitado “carril de las siete puertas”, bien acondicionado, mientras saludamos a otros burriclistas escapados; avistamos una vacada bien repanchingada y los restos de la encina de Dª Germana que van desapareciendo, antes de entrar en la localidad “pepinera.” Ya, por territorios más llevaderos, dirección a Talavera, van “cayendo los kms”, mientras. el amigo Gabriel “Schweping”, sin inmutarse, en versión “diésel” no se desprende de la cabeza; vía de servicio, granjas de caballos a nuestro paso y un tramo de “canal” que nos guía a “la ciudad de la cerámica.”  Por estos lares, Gabriel “Machaque” nos hace una invitación para subir a S. Cristóbal, a refrescarnos con zumo de cebada, mientras en el cruce de la vía, me despido de mis compañeros de fatiga, ya que quiero hacer algo más de tiempo y alargar la ruta; llegan las jornadas “de pico y pala.”

Desde aquí, “más fácil”, aunque llevo algo de aire de cara, todavía las temperaturas son generosas y nada “achicharradoras”, mientras me adentro en el cordel, dirección a  Calera; algo bacheado el camino, voy buscando la mejor trazada, tramos de frondosas y altas cañas invaden la vía, granjas a ambos lados, extensos maizales que rezuman algo de calor y en otros tramos, los aspersores me dan algún refrescón. Sin novedad, llego a la localidad calerana y en este punto, busco el camino navalqueño, atrapado entre infinitos campos ya cosechados y recogidos, mientras me acerco a la vía de servicio. Ahora, “se nota que el Eolo me favorece” y el relleno de alquitrán, sí desprende algo de calor, hasta que salgo a lo eucaliptos gamonimos con su particular olor y el reconfortante suspiro de aire, que todavía no abrasa; sin más novedad, escalo por “el rompeolas trasero”, buscando el camino veleño, antes de cerrar el  “alargado corral.”

Destacar de la ruta, la inesperada bajada de temperaturas, que nos ha servido para tener una jornada nada calurosa. Además, del tradicional recorrido a Sotillo, el divertido sendero de Marrupe y el siempre circuito de los Enebros a San Román, teniendo en cuenta la kilometrada en esta etapa combinada. ”El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información.” “Las aventuras están hechas de paisajes y tiempo.”

En definitiva, ruta circular de 95 kms. Los principales caminos transitados han sido; Camino de los Perales, El Molino, La Mojeda, El Baldío, Camino de los Huertos, Camino de los Pinos, La Herrería, Camino del Madroño, C.R. L.O, Sotillo-Cervera, Sendero de Marrupe-San Román-Pepino-Camino de Talavera- Cordel Extremeño- Vía de Servicio- Canal Bajo del Alberche-La Portiña-Talavera-Camino del Pino-Talaverilla-Camino de Talavera-Calera-Camino de Navalcán-Vía de Servicio N-V- Camino de Monte Nuevo-Gamonal-Velada.




                                                     




                                                      


                                                      










SALUD………….y TIEMPO.


“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”