lunes, 16 de marzo de 2026

Ruta: Mejorada-Segurilla-Cervera-Pepino-Talavera-El Casar-Gamonal.

 

Domingo (15-03-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cuatro caballeros veleños hacemos acto de presencia en el habitual punto de encuentro. Nos presentamos “sin propuesta oficial” (para no “intimidar” al personal), entre todos, diseñamos una “combinada” que nos ayude a “cumplir” el objetivo en plena pretemporada. Aunque, desde estas líneas, os recordamos -una vez más- que las rutas están adaptadas, es decir,  tienen distintas salidas -al hacerlas circulares- y según las circunstancias varias, cada cual elige su “prioridad.”

Comenzamos la jornada, con agradables temperaturas y soleada se prevé la mañana; circunvalamos la localidad veleña, avistando la imponente y atractiva sierra al fondo, con sus mejores galas, ataviada con blancas y deslumbrantes  sedas. El “arrozal del Baldío”, reposando sobre un lujoso manto verde, que nos va avisando del inminente cambio estacional; profundas cunetas,  repletas de agua, mientras esquivamos charcos y barro que encontramos en mitad del camino.

Cabalgamos sin sobresaltos y animados, amenas conversaciones por las estrechas callejuelas de encinas; “cómo nos gusta este rincón” -comentamos, antes de iniciar la estirada y tendida escalada. Terreno bien compactado, que “poco a poco se va empinando” y adentrando en agraciados parajes cerreros. Como titanes, afrontamos y “nos columpiamos” por estos pasos elevados, mientras cogemos altura, sin perder de vista la retaguardia, voy inmortalizando algunos momentos y “agradeciendo” el poder retomar las etapas de montaña. De uno en uno, vamos coronando y atravesamos las villas vecinas, todavía con sus calles limpias de bullicio, pero con el peculiar olor a chimeneas encendidas.

Desde la villa “cagarrache”, buscamos la segunda “tachuela del día”; avistamos extensas praderas floridas y coloridas, ganado vacuno repanchingado, a lo lejos la laureada sierra del Piélago -con sus invitaciones a la vista- mientras de forma “disimulada”, se va izando el terreno; pasos cómodos, tranquilos y amenos, “que sin apretar” nos vamos haciendo con ellos, aunque todavía “de rodaje” en escenarios montañosos; “sin prisa, ya llegarán los días de hartura y apreturas” – entre risas , comentamos. Atravesamos la población montesa, entre callejas de piedra y cortinas  de encinas, hacemos la fugaz y rápida bajada, aterrizando en Pepino.

En este punto, nos encontramos con “la vuelta ciclista a Talavera”; paramos unos minutos para ver todo “el despliegue montado”; autoridades movilizadas, comitiva de los equipos con el coche escoba incluido, algunos vecinos animando y, esperamos hasta que dan el pistoletazo de salida de los implicados en la carrera, mientras comentamos y echamos unas risas en “este corral.” Desde aquí, continuamos por la vía pactada, bien agrupados por pasos conocidos que nos acercan a Talavera, donde tenemos el punto pactado,  para reponer fuerzas y, aprovechamos para ver “otra carrera, ahora rannera” (10K), mientras,  en nuestro breve “descanso” al sol y en la acera del río, animamos y vitoreamos a corredores-as que marchan ilusionados-as hacia la meta.

Desde aquí, vamos “adelantados sobre el horario oficial, vamos a llegar antes de tiempo”, ¿tendremos que alargar? Vaya chollo que hemos encontrado con la ampliación circular -carril bici- para alargar y estirar el cercado en nuestras rutas -comentamos-. Cabalgamos con soltura, según vamos avanzando, metemos “una marcha más” por el surtido de paisajes variados; tramos llanos, laberinto de callejones -bien señalizados-, “la última tachuela de la jornada y un amago de calentón” que en un plis-plas nos acerca a la población de Gamonal. Despedimos a nuestro amigo hasta la próxima semana, mientras a los demás, nos sirve para rebasar las tres horas iniciales e ir sumando tiempo a nuestras contiendas domingueras.

Destacar de la ruta, que ya nos va entrando el buen tiempo, los paisajes van cogiendo tonos primaverales, ante su inminente llegada y, todo esto nos brinda la posibilidad de diseñar otras etapas más largas y combinadas. “Ni antes ni después, todo llega cuando tiene que llegar.” “….todo llega a su tiempo.” “Nunca te des por vencido, las cosas grandes, llevan tiempo….”  

En definitiva, ruta circular de 60 kms. Los principales caminos recorridos han sido: Camino de Los Perales- El Molino-La Mojeda- El Baldío-Camino de Los Huertos-El Bonal-Velada-Mejorada-Segurilla-Cervera de Los Montes-Pepipon-Camino de Talavera-La Portiña-Talavera-Camino del Pino-Mesa Alta-Antiguo Camino de Oropesa-El Casar-Torrehierro-Vía de Servicio N-V- Camino de Monte Nuevo-Gamonal-Velada.




                                                  












SALUD………….y TIEMPO.


“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”

lunes, 9 de marzo de 2026

Ruta: Circular de “rodillo y salón.”

Domingo (8-03-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Después de “la panzá” de agua que llevamos, “hasta hace un rato ha estado lloviendo” –comentamos los presentes; las propuestas están claras, “plan A o B”. Al final, ruta “rodillo” por el salón de casa, por terreno llano y asfaltado, “para no embarrarnos y mejor, que no hacer nada”, al menos “trabajamos el fondo.”

Comenzamos la jornada, todavía esperando la incorporación de algunos caballeros de los “fijos” -esto ya es siesta-, con “las señalizaciones encendidas y los ánimos intactos como cada semana”; bien agrupados y amenas conversaciones sobre la marcha, va a ser la tónica constante durante toda la mañana. Escalamos “El Rompeolas” con sus cunetas a ras de agua,  cruzamos la localidad vecina, avistando los amplios  “arrozales gamoninos” que se extienden por toda la planicie visible.

Al final, damos la intermitencias y optamos por la alternativa B; el estirado y rutinario canal; bien formados, guiados por la hilera de eucaliptos, arropados por montículos de hierbas y aceras  empapadas, mientras,  una fina lluvia nos quiere amedrantar para hacernos regresar antes de tiempo, ¿quién dijo miedo? Martín “El Fiero”, nos deja en el próximo cruce, “va con hora y no va a alargar.” A nuestro paso, “bastantes burriclistas, carreristas y esparragueros” por la estirada y cómoda vía, cada cual a lo nuestro, ¡¡¡mejor que quedarse en casa!!!

Poco a poco, “sin apenas hacer ruido” vamos sumando kms, atrás dejamos granjas, parcelas y urbanizaciones todavía adormiladas, mientras, no dejamos de saludar al personal activo, antes de arribar en el punto pactado; concierto que nos ofrece la fuerza del agua, el espectacular embalse y su plácido entorno, donde aprovechamos unos minutos para ¿el descanso? Fotografías de rigor, un vistazo para alimentar los sentidos, un plátano -o medio- y poco más antes de reemprender la marcha.

¿La vuelta? Más de lo mismo, empezamos de menos a más; “en cuatro días estamos en Segovia, no queda na”, ya metiendo prisas,  Alberto “El Maestro Ceramista”; los amigos gamones,  Roberto “El Bueno” y J.C. “El Lobo” en cabeza y dando relevos, “aceleran la marcha” para dar alegría al enmarañado día. Con celeridad,  pasan los fotogramas y el monótono paisaje, atravesamos la Ciudad de la  Cerámica, ratoneamos por el laberinto de callejas que guían el carril; granjas con actividad, parcelas encharcadas, árboles frutales al borde de las acequias; una tachuela en mitad del camino, y los pasajes poligoneros “al sol”, antes de dejar a los compañeros gamonimos a las puertas de sus casas, para dar por finalizada la conocida etapa. Nosotros, llegamos a la villa veleña -sin barro-, con el objetivo cumplido, algo más de tres horas y preparando el calendario  de las próximas kilometradas -por la cuenta que nos tiene, jajajjaja-.

Destacar de la ruta, la buena mañana que hemos tenidos, lluvia fina e intermitente a primeras horas y soleada para finalizar -sin aire- . Además, de continuar saliendo un domingo más -ya es un lujo- y estar rodeados de entornos naturales. “La vida lanzará flechas. Tú decides si las conviertes en heridas o en lecciones.”

Resumiendo, ruta circular de 72 kms. Los principales caminos transitados han sido: Cuadros de la Vega, Carril de Las Mulas-Gamonal-Canal Bajo del Alberche-Embalse de Cazalegas-Canal Bajo del Alberche-Camino de la Portiña-Talavera-Camino del Pino-Camino Mesa Alta-Antiguo Camino de Oropesa-El Casar-Polígono Torrehierro-Gamonal-Velada.

Pd: Roberto, muchas gracias por tu aportación fotográfica (1)




                                                      

                                                    






SALUD……………y TIEMPO.

 

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”

lunes, 2 de marzo de 2026

Ruta circular: Subidas Los Pinos -Herrería (enlace, dos veces)- La Gran Muralla-Riscal-Pontón-El Vertedero.

 

Domingo (1-03-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro; bien ataviados, a pesar de las suaves temperaturas con las que no recibe el mes de marzo. En esta ocasión, ¡¡¡ya está bien!!!, después de tanto “llaneo y rodillo caminero”, ya va siendo hora de asomarnos  por los cerros, probar sus conocidas cuestas y  rampas de todos los colores. "Cuando marzo mayea, los burriclistas cuestean."

Comenzamos la jornada, “animados y tocando palmas”, circunvalamos la señorial villa, por caminos y parcelas de “las afueras.” Bien agrupados, amenas conversaciones por la estirada llanura; bastantes tramos anegados de agua, “este año, tenemos arrozales”, cunetas recogiendo el líquido sobrante, esquivamos algún charco por el reposado camino, mientras atravesamos la avenida de los huertos, antes de remangarnos y entrar en faena.

Nos adentramos por el angosto y resguardado callejón, para afrontar los primeros recechos de la etapa; continuos subes y bajas por el tupido pinar, pasos entretenidos y agrietados “por el Arriero”, roderas blandas y mojadas y J.C “El Lobo” está en su hábitat, “se mueve como pez en el agua.” Los demás, disfrutamos por el lujoso tobogán, antes de aterrizar en la anchurosa cañada; “callejeamos” por el laberinto de “la puerta de atrás”; tramos bacheados, pero bien compactados hasta la ancha cañada. En este punto, Francis “Sevilla”, tira “pa´lante”, quiere “hacer algo más.” Los demás, nos metemos “en busca de emociones más fuertes y empinadas.”

Pues lo dicho, iniciamos la “exigente ascensión”, con “tajás picantes en el plato, de más del 20%”; al tran-tran, cada cual como podemos, “no tenemos prisa”, pero estas pendientes “pican algo más.” Coronamos el primer tramo y viramos a la izquierda, para asomarnos por los balcones del “Riscal”; placenteros parajes, colgados en un collage de encinas, antes de presenciar el espectáculo y fortaleza del agua en todo su esplendor. Echamos unos minutos para reponer fuerzas y la contemplación en el privilegiado rincón, con ideas delirantes al sol “de morcillas y bota de vino”; algunas fotografías para nuestra colección, mientras nos recreamos y alimentamos los sentidos.

Reemprendemos la marcha, pero antes echamos un vistazo a la profusa corriente del conocido y rebasado arroyo; continuamos “escalando”, todavía nos queda “hilar las pendientes del raído molino” y la mitad de ración de “la Gran Muralla.” Allá vamos el cuarteto “elegido”, después del largo letargo del llano, damos la talla; Roberto “El Bueno”, en modo diésel, sale airoso y victorioso de la empinada emboscada; Luci “Fromme”, a pesar de la inactividad, “así llegas con más ganas”, con estilo y solvencia, hace cima y “recordamos” aquella primera vez, entre niebla y una capa de lluvia fina. Esperamos y nos agrupamos, paseamos por las localidades vecinas; una pareja de compañeros, dan por concluida la ruta, la otra, “tenemos ganas de más” y nos quedamos por estos lares.

Pues lo dicho, nos despedimos de nuestros compañeros de fatigas en la localidad “zorrera” y desde aquí, “tejemos otro bucle” con la intención de realizar una subida más; la “mataburras”  a la inversa, la fugaz bajada de la Herrería -por segunda vez en el día-; las constantes rachas de aire, atizando de cara por la vía pecuaria; la sentida tranquilidad del sendero jilgueril, acurrucado a la orilla del sonoro arroyuelo con todos sus ingredientes por la acicalada arboleda…………….y, la última subida mañanera, nos aguarda impasible, después del camino inundado. Las empinadas curvas del “Vertedero”, mirando de “reojo las pendientes vecinas”; con oficio y tesón, “El Lobo” todavía “con batería”, mientras vamos sumando “el desnivel” y poco a poco, se va “bajando el telón, de la agraciada ascensión.” Otro paso más, por las localidades “cerreras”, con alegría, satisfacción y “las piernas calentitas”, nos escurrimos por la rápida vía hacia “La Gamonosa”, antes de dar por concluida la jornada montesa.

Destacar de la ruta, el recital de cuestas y desnivel acumulado, los vistosos paisajes cerreros al aire libre, -nos dan la vida- y, por supuesto, las espectaculares vistas del Riscal, la fuerza salvaje del agua entre tanto silencio y tranquilidad, sin palabras, solo nos queda admirar y contemplar. “Jamás visitarás dos veces el mismo lugar, ni siquiera será el mismo lugar.”

En definitiva, ruta circular de 62 kms. Los principales caminos transitados han sido; Camino de los Perales, El Molino, Camino de La Mojeda, El Baldío, Camino de los Huertos, Camino de Los Pinos -Cerro Arriero-, Camino del Madroño (Herrería), Cañada Real Leonesa Oriental (C.R.L.O), Camino del Mojosal C.R.L.O, Camino de Buenaventura-Segurilla (La Gran Muralla), Camino de las Cochineras-El Riscal (i-v), Camino de Buenaventura-Segurilla-Mejorada-Camino del Madroño (Mataburras-Herrería), C.R.L.O, Senda del Jilguero, Camino del Vertedero (Segurilla), Camino de Mejorada-Velada.

Pd: Las fotografías están en orden inverso a la realización de la ruta. 

Pd1: Roberto, muchas gracias por tu aportación fotográfica (2).

                                                      

                                                    


                                                  











                                                   

                                                 




SALUD…………………y TIEMPO.

 

“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”