Domingo
(19-07-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, tres caballeros
veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Amables temperaturas,
parecen que nos van a acompañar durante la jornada. Sobre la mesa –la consigna
ya es clara-; rutas largas y cinco horas
–mínimo- cabalgando por el inmenso entorno de la comarca, en esta ocasión, “el
corral” circular por la Hinojosa.
Comenzamos
la ruta “algo perezosos, antes de calentar”, guiados por el afable frescor que
nos regala la nítida mañana; impasible, de sobre conocida, “para despertarnos”,
nos aguarda “el torreón de la Gamonosa” y sus discontinuos toboganes, a lo
largo del sereno y lúcido circuito, que nos acerca a las localidades vecinas,
antes de adentrarnos en irregulares parajes cerreros y abigarrados, que nos
conducen a rincones más diversos y placenteros.
Entretenidos
y desnivelados paisajes a nuestro paso, nos mecen entre la variada arboleda;
encinas, chaparras, enebros y perfumados jarales que apuntan “al alto del
Piélago”; nos columpiamos por la alfombra hormigonada y sus empinadas
pendientes que nos aterrizan en la población de “Hinojosa.” En plena “muralla”;
“¿desde
Velada venís” –nos preguntan unos cabalistas-; “por unos minutines, no vamos en horario de subir
hacia las Antenas”, comento a mis compañeros de aventuras –habrá que mejorar.-.
Sin apenas hacer ruido, atravesamos la acogedora plaza y sus angostas calles,
para descender por “las divertidas y cerradas Zs” y a la sombra por la
entretenida vía, hasta la siguiente localidad; escalamos “por la entrada” hasta
su concurrida plaza, para hacer “la obligada parada.” Nos damos unos minutos de
descanso, para hidratarnos y reponer fuerzas y así, afrontar la segunda parte
de la etapa.
Reemprendemos
la marcha, por estrechos y rápidos callejones, la estrecha senda bien
custodiada por los brazos de las zarzas, nos acercan hasta el rústico puente; mientras,
salteadas cuestas y terrenos más abiertos son nuestras lujosas vistas, nos
acercan a las siguientes poblaciones; pistas más marcadas, rodeadas de parcelas
ganaderas y extensiones “doradas y limpias” y la ilustre pasarela, antes de
entrar en “la oscura y entretenida
dehesa”. A nuestro paso, algunos arenales, tramos más rotos, un parque infantil
y el reformado pilón en mitad del monte, nos acercan hasta la perdida
urbanización; un tramo de asfalto para avistar “el Alberche”, antes de “tomar”
el ancho camino; entre maizales, olivos y algunos frutales, anchurosos
secarrales y salteadas casas, vamos empinando el camino, para llegar a la
localidad de Cazalegas.
Desde
aquí, callejeamos para coger “el camino viejo”; bien marcado con grava suelta,
algo de “aire de cara” –todavía fresco- nos guía hasta la “ciudad” de Talavera;
a nuestro paso, anchas pistas, “pasamos por debajo de los correspondientes
puentes”, también cruzamos la vía ferroviaria, algo de carril y por el estirado
cordel, nos dirigimos a zonas más urbanas. Martín “El Fiero”, con fuerza y en
forma, también marca el ritmo, sin perder de vista la retaguardia; aflojamos y
esperamos cuando se requiere, aunque el ritmo “es amable”; nos hidratamos y
alimentamos sobre la marcha, para evitar sorpresas y ahuyentar “al tío del
mazo.” El amigo Gabriel “Machaque”, con voluntad y oficio, “al final hace la
ruta completa” –comentamos. Hacemos algo “por el concurrido carril”, paramos a
refrescarnos y llenar las botijas “en el barrio” y desde este punto, por la
pista de enlace que utilizamos para alargar la ruta; parcelas bien cuidadas y
atendidas, granjas vacunas, “la criminal del Casar”, el largo rodillo del
polígono y el último “arreón” en la Gineta de Gamonal, antes de cerrar el
estirado corral.
Destacar
de la ruta, además de las llevaderas temperaturas que nos han acompañado
durante toda la jornada –a pesar de estar a mediado de Julio-, las
particularidades que nos brindan los distintos puntos y localidades de paso de
la ruta; subes y bajas entre cerros, pilones de agua fresca, antiguos puentes,
tranquilas localidades serranas, antiguas construcciones rurales, en armonía
con otras más modernas, extensos campos de maíz en pleno riego, haciendo
contraste con las amarillas y secas parcelas vecinas, así como la agradable
mañana que hemos tenido para completar esta etapa. “No esperes el momento
perfecto. Nunca llegará.” “ A dónde quieras que vayas, ve con todo tu
corazón.”
En
definitiva, ruta circular de 90 kms (1.100 m. aprox. D+.) Los principales
caminos transitados han sido: C.R.L.O, Camino de
Velada-Mejorada-Segurilla-Camino del Hituero-Antiguo Camino de Sotillo-Senda de
Cervera-Camino del Lomo-Los Dornajos-Camino de Marrupe-Hinojosa-Castillo
Bayuela-Garciotum-Cardiel de los Montes-Cazalegas-Camino Viejo de Talavera-
Cordel-Talavera-Camino del Pino-Mesa Alta-Antiguo Camino de Oropesa-El
Casar-Torrehierro-Cordel-Gamonal-Velada.
SALUD…………y TIEMPO.
“…mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio….”