Domingo (12-04-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, ocho caballeros veleños nos juntamos en el habitual punto de encuentro. Atractivas y varias propuestas echamos sobre la mesa; “Fincas Canturias” es la era candidata “para trillar” -tenemos semanas y catálogo para dar y tomar-, pero en esta ocasión, “en sentido contrario”, como nos propone Martín “El Fiero”, no se hable más y sellamos el plan.
Comenzamos
la jornada, animados y con ganas, circunvalamos la villa vecina, para
enfilarnos hacia la población de Calera. Antes, bien agrupados, amenas y
plácidas conversaciones entre los congregados; algunos charcos salteados que
sorteamos, mientras nos recreamos por los extensos y verdosos terrazgos de “la
esquiva avutarda”. Un campo de placas solares, para llegar por la
retaguardia, atravesamos sus enmarañadas calles y nos adentramos en la estirada
pista de la Jara.
Desde
este punto, cabalgamos con orden y rigor, hasta que llegamos al “inundado
punto”; bastante agua, barro y roderas -tapadas- de vehículos, que nos hacen
cabalgar en fila de “a uno” y de paso, “lavarnos los pies”. En “El Arco”, damos
las intermitencias, abandonamos la tranquila vía y nos desviamos hacia postales
más elevadas; desde el ancho puente, se empieza a elevar el terreno;
esparragueras, espinos y otros hierbajos se empeñan en adornar las empapadas y
coloridas cunetas.
En
el próximo cruce -de izquierdas-, empiezan a sonar tambores y trompetas, la amable
postal, nos muestra su empinada y rugosa orografía. Pasos bien compactados,
otra perspectiva diferente del imponente “Tajo”, entre cerros colmados de
olivos y almendros que se descuelgan por “el agraciado tobogán”; las zamarras
verdes nos damos un respiro, antes de afrontar los “picos” más exigentes de la
jornada. Tramos rotos y desnivelados, hacen que presentemos la mejor versión de
cada uno; una pareja de “corzas”, balizan la estirada cima y se pierden por la
frondosa siembra, mientras vamos tachando otra tachuela de la lista. Saludamos
a otros burriclistas por el guiado camino y desde aquí, “más montaña rusa”,
algo de barro pegajoso que intentamos esquivar, amagos de liebres y algunos
tramos rotos -pero bien- que sorteamos sin dificultad, antes de enfrentarnos a
la cómoda y rápida bajada, para aterrizar en la localidad de Las Herencias.
Aquí, una breve pausa en el improvisado parque, para reponer fuerzas,
hidratarnos, recargar las botijas y pasar unos minutos distendidos y de relax.
¿La
vuelta? Camino “adelante”, -con suerte- nos encontramos, que esta vez también
nos atiza el aire de cara -qué casualidad-, nos adentramos en la larga recta.
Esquivamos algunos tramos “mal tratados”, antiguos secaderos a nuestro paso, la
descomunal gravera en mitad de la finca y la inabarcable extensión de olivos,
que se pierden de vista a lo largo de toda la pista. Muy bonito y bucólico
todo, pero como siempre, también revisamos la retaguardia -todos NO vamos igual
y quizás mañana, nos toque a cualquiera de nosotros-. Recogemos el anchuroso y
confortable camino, antes de llegar a Talavera y desde aquí -previo acuerdo-
nos acercamos a “la oficina” del amigo Alberto “El Maestro Ceramista”. Pasamos
unos minutos con “el maestro artesano”, vemos su arte, mientras atienda a la
clientela. Antes de despedirnos, damos novedades y nos “perdemos” por las
céntricas callejuelas, para enlazar con el concurrido carril. Sin más novedad,
cabalgamos por “el barrio”, que nos conduce por el enmarañado corral, algún
tramo empinado, “otro calentón por la infinita pista”, algunas gotas de agua
amenazan lluvia con los oscuros nubarrones que nos avisan desde el oeste, acompañamos
al amigo gamón a su casa y para finalizar la ruta, una “Gineta” que ya se va convirtiendo
la despedida para relajar las piernas.
Destacar de la ruta, la agradable mañana que hemos tenido, el precioso y entretenido circuito desde el inicio del camino de Canturias hasta la localidad de Las Herencias y sobre todo, que poco a poco, se van animando más compañeros a las salidas domingueras. “La belleza no es perfecta, es armonía.” “La belleza exterior atrae, pero la belleza interior cautiva.”
Resumiendo,
ruta circular de 73 kms. Los principales caminos transitados han sido; Cuadros
de la Vega, Carril de Las Mulas, Camino Monte Nuevo, Vía de Servicio N-V,
Carril de la Raya de Chozas, Camino del Horco-Calera-Vía Verde de la Jara, Portón del Arco, Carreterín de Alcaudete-Camino los Molinos de Silos- Finca Canturias-Camino de
Belvís-Las Herencias-Talavera-Camino de los Pinos-Camino de la Mesa-Antiguo Camino de Oropesa-El
Casar-Torrehierro-Gamonal-Velada.
SALUD……….y
TIEMPO.
“….mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio…”