lunes, 8 de julio de 2024

Ruta: Circular Subida al “Mini-Piélago”.

 

Domingo (7-7-2024), cinco caballeros veleños nos presentamos al habitual punto de encuentro; con las burricletas prestas y bien dispuestas, animados para afrontar una nueva contienda. Como siempre, varias alternativas sobre la mesa, al final, optamos por rincones más resguardados y frescos y partimos hacia las pendientes del  “medio Piélago”.

Comenzamos la jornada,  “en modo pausa y algo aletargados”,  antes de iniciar la escalada por los subes y bajas cerreros.  Aprovechamos “el agradable  frescor mañanero” que nos envuelve con su suave edredón; con solvencia patentada,  salvamos el conocido tobogán y  antes de arribar en las villas vecinas, nos encontramos con el incombustible Nasta “Moneas”, que previa invitación, accede para acompañarnos en la ruta pactada; saludos, novedades y recuerdos de batallas pasadas, con el laureado burriclista “zorrero”.

Por estos lares, nos adentramos en tramos “más salvajes” y entretenidos, con algún “despiste”  -que entretienen- en uno de los tapados cruces. A nuestro paso, “altos pastos” por el olvidado camino, sin cobertura por estos andurriales, hasta que nos encontramos con los adelantados compañeros, por el irregular territorio. En “Cuatro Caminos”, el amigo Gabriel “Machaque”, se despide del grupo, ya que no se quiere “hartar y empachar”; los demás, continuamos sin sobresaltos hasta la localidad de Marrupe.

Desde aquí, viramos para evitar el centro rural y adentrarnos en la tendida subida hormigonada, bien protegida entre enebros y jaras. Una vez que giramos a la izquierda -dejando el camino recto hacia la Hinojosa-  comienza “la fiesta”; pendientes de todos los colores, repechos más duros por la acicalada trocha y “la cuesta pelleja”, tampoco se resiste, ni nos amilana su desnivelado 21%. Aunque, desde este punto, continuamos la complicada ascensión, más técnica con piedras sueltas y descolocadas; Martín “El Fiero” está en vena y sobrado,  tira en cabeza hasta salir del sombrío laberinto. Esperamos y nos agrupamos y unos metros más adelante –en el tupido robledal- , parada “obligada” para reponer fuerzas, hidratarnos y recrearnos acunados en el sobresaliente entorno.

Después de los minutos de asueto, nos adentramos en el paisaje diverso; callejones arbolados de robles, pinos y el prominente jaral, sendas con cierta dificultad,  que hacen las delicias de los congregados, inmersos en un ambiente de aire limpio y el frescor que nos baña por la iluminada estampa. Unos minutos para llenar “las botijas” en la localidad de Navamorcuende y salir pitando hacia nuestro destino. “Surfeamos” por la desgarrada cañada, nos hacemos con los discontinuos repechos que salen a nuestro encuentro, tras “la burricleta mecánica” (de Nasta) que nos guía desde la primera línea. Roberto “El Bueno”, también está pletórico y con confianza, ¡¡¡vaya inicio de temporada que lleva el caballero gamón!!! Desde Sotillo, optamos por los recogidos cerros y su recital de subidas; con oficio, continuamos sumando desnivel entre encinas y cómodas pistas, antes de volver a las hermanadas villas. Despedimos al longevo burriclista, mientras los demás, nos enfilamos hacia la localidad señorial. Sin sobresaltos, arribamos en la festiva población (San Cristóbal, anima la jornada dominical) y el amigo Gabriel “Schweeping”, por su cumpleaños, nos invita a un refrigerio para clausurar la etapa.  

 

Destacar de la etapa, la espectacular y privilegiada zona del Piélago, sus caminos, pendientes, trochas  técnicas,  su espesa y variada arboleda y el agradable microclima que envuelve este maravilloso rincón. “No pierdas antes de luchar….” “El espíritu humano es más fuerte que cualquier cosa que pueda pasar……….”

 

Resumiendo, ruta circular de 75 kms (1.300m D+).  Los principales caminos transitados han sido, Cañada Real Leonesa Oriental, Camino de Velada-Mejorada-Segurilla, Camino del Hituero, Antiguo Camino de Sotillo, Senda Cervera, Camino del Lomo (Meregil), Camino de los Dornajos, Camino de Segurilla-Marrupe-Hinojosa-Navamorcuende-Sotillo-Segurilla (C.Hituero)-Mejorada-Velada.

 

Pd; Martín, Roberto, muchas gracias por vuestra aportación fotográfica (3, 4).

 














Buen día………SALUD.

 

“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”

lunes, 1 de julio de 2024

Ruta: Circular Subida al Torreón del Mogorro (La Nava de Ricomalillo.)

 

Domingo (30-06-2024), dos caballeros veleños nos presentamos al habitual punto de encuentro; con las burricletas prestas y bien dispuestas,  para afrontar otra jornada combinada. Previa consulta y acuerdo, se decide subir al “Cerro del Mogorro”, aunque,  por motivos varios, tenemos notables ausencias de “guerreros” que habían firmado realizar esta exigente etapa.

Comenzamos la ruta, bien ataviados, el frescor de la nubosa mañana “nos obliga” a llevar algunos “complementos de largo”. Cabalgamos animados por la estirada cañada, conversaciones varias según se van sucediendo paisajes ya cosechados y otros, repletos de pastos, antes de arribar en la villa calerana. Desde aquí, nos adentramos en la Vía Verde, a nuestro paso, tramos espesos y cerrados de cañas, caminos casi “perdidos” por los frondosos marullagos y hierbajos que se asoman a la pista; túneles a “oscuras”, el prominente viaducto y el ligero ascenso hasta llegar a la localidad de  Aldeanueva.  

Desde este punto, callejeamos “hasta estar dentro de ruta”. Cambio radical del paisaje, entretenido, amplios cercados de almendros, por el ascendente terreno vamos salvando y esquivando charcos de distintos tamaños y también nos embarramos. Encajonados entre altos cerretes, un mar de encinas, retamas y jaras en un entorno poco transitado y visiblemente asalvajado. Olivares “en vertical”,  adornados de piedras, “¿cómo se las apañarán aquí para recoger las aceitunas?” mientras divagamos con las tareas recolectoras. Un cementerio de almendros secos en la cuneta y antiguas casas, son fieles testigos del paso del tiempo…..y antes de arribar en “La Nava”, afrontamos los primeros repechos mañaneros más serios.

Ya, desde esta localidad, nos configuramos en modo escalada, callejeamos por sus tranquilas calles, antes de adentrarnos en la durísima cota. La primera –hormigonada- con un desnivel del 24%, la zigzagueamos,  nos retorcemos por la pared vertical, “como protocolo” antes de  salir a “la subida oficial”. “Lo mejor”, que la han arreglado y el firme está más sentado. Pero los repechones están ahí y tenemos que domarlos. “Los Master 50” damos la talla “con oficio y paciencia” vamos escalando, aunque parece que no avanzamos y “al dichoso almendro nunca llegamos”. No hay descanso, ni tramos más benévolos en la dichosa ascensión, para mayor información. Cuando “salimos de este susto”, pasos más agradecidos que nos permiten contemplar las espectaculares vistas, antes de conquistar el deseado “Torreón”. En este punto, paramos para hidratarnos y reponer fuerzas, inmortalizamos “el sufrido momento”, mientras nos deleitamos con el entorno que nos rodea….y antes de emprender la marcha,  “nos abrigamos” para no coger frío en la empinada y rápido descenso.

¿El camino de vuelta? Más relajados realizamos la fugaz bajada, ahora sí, nos recreamos de las genuinas vistas a media altura. Dentro de la localidad, el amigo Alberto “El Maestro Ceramista”,  nos llama por teléfono y le facilitamos las coordenadas y en el punto dónde nos vamos a encontrar. Mientras tanto, por estos  arreglados caminos rurales,  continuamos “bajando”,  antes de adentrarnos de nuevo en la Vía Verde (Estación de Fuentes). Unos metros más adelante, nos encontramos con “el caballero descarriado”, que nos cuenta sobre su incorporación tardía. ¿Por la vía? Más burriclistas, andarines –la mañana lo permite- y paisajes que pasan a toda prisa delante “del trío”, con ritmos bastantes alegres, "El Ceramista" en cabeza, a velocidad de crucero, "ni pide relevos",  capturamos los fotogramas anteriores y los que podemos,  que nos llevan hasta la entrada del canal. Desde aquí, “dirección a casa”, más relajados en el último alto con  “meta volante”, Roberto “El Bueno”, como una bala al esprint,  se hace con el premio del “Mogorrín”…. Despedida en la población gamona y para los veleños, otra Gineta antes de finalizar la etapa.

Destacar de la ruta, en primer lugar,  la exigencia de la ruta en general, considerando el tramo desde Aldeanueva a La Nava; con paisajes abigarrados y bastantes heterogéneos tanto por su orografía como por la variedad de arboleda (almendros, olivos, encinas, pinos) y cunetas repletas de jaras y retamas floridas. No menos destacable, la espectacular y exigente subida desde el pueblo al cerro del Mogorro y sus admirables vistas en 360º, mejor subir y no esperar a que os lo cuenten. “La fuerza de voluntad es mucho más poderosa que cualquier estímulo externo.”

 Resumiendo, ruta circular de 100 kms. Los principales caminos transitados han sido, Cuadros de La Vega, Cañada Real Leonesa Oriental, Carril de La Raya de Chozas, Camino del Horco, Camino de Navalcán-Calera, Vía Verde de La Jara, Camino de Aldeanueva de Barbarroya-La Nava de Ricomalillo-Sudida al Cerro Mogorro.Camino de la Nava a la Estación de Fuentes, Vía Verde de la Jara, Calera-Canal Bajo del Alberche-Carreterín Alberche-Gamonal-Velada.

Pd: Roberto, muchas gracias por tu aportación fotográfica (6).

 















Buen día……….SALUD.

 

“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”