Miércoles
(24-12-2025), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cuatro caballeros
veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Para no perder las
buenas costumbres de estas fechas, continuamos con la tradición burriclista; el
amigo Francis “Sevilla”, nos propone una etapa llana, con etiqueta de
“clásica”: una circular por Alcañizo y Oropesa.
Comenzamos
la ruta, bien ataviados, hasta las cejas tapados, aunque el termómetro todavía
se muestra bastante benévolo en estas fechas. Cabalgamos por tramos cómodos,
sin dejar de comentar asuntos varios; callejas de eucaliptos, la compactada vía
de servicio, antes de adentrarnos por pasos más “blandos y charcos salteados” que dividen extensas parcelas
y nos acercan hasta la localidad de Alcañizo.
Desde
este punto, nos adentramos en el conocido “rincón del sapo”; testigo de
divertidas anécdotas y enlace directo con otras grandes gestas; el monte en
todo su esplendor, leñadores “afanados” con sus herramientas, un bando de
perdices saltando por los surcos empapados y unos cuando cérvidos ensanchando
la lúcida estampa del encinar. Una desconfiada vacada se interpone en nuestro
camino, sólo es cuestión de “pasar” y continuar disfrutando de la quietud y el
impactante silencio que planea sobre nuestras cabezas. Me recreo por estos
lares, ensimismado e inmortalizando los suspiros del tiempo en la agradable y
soleada mañana.
Circunvalamos
la tupida dehesa, a nuestro paso, intentamos esquivar el agua, nos embarramos y
hozamos por el esponjoso terreno, también avistamos los rastros levantados por
los javatos; admiramos la nevada sierra al fondo, mientras nos escurrimos por
el paisaje más amable y asilvestrado. Después de tanto deleite y buenos
momentos, entramos por la puerta de atrás en la villa medieval; punto pactado
para hacer un breve descanso y reponer fuerzas, mientras pedimos “posada” en la
tranquila plaza; tostadas, dulces, fruta y cafés en el menú, para hacer más
distendida la conversación.
¿El
camino de vuelta? Es lo de menos, la armonía y el buen rollo es lo que prima
mientras vamos sumando tiempo y kilómetros, todavía en modo de “descanso
activo.” El amigo Roberto “El Bueno” en su salsa da la talla en el entretenido
“rodillo”; Francis “Sevilla” a pesar de su “mini lesión” no se amedranta “sin
apretar” y César “El Campeador”, en su línea, “siempre fuerte y en forma.”
Recogemos y plegamos los caminos; “más que una ruta navideña, parece que vamos
a dar la bienvenida a la primavera”, entre risas comentamos. Llevamos al amigo
gamón “a su casa” y antes de escalar “La Gineta”, nos despedimos y convocamos para los próximos
e inminentes eventos.
Destacar de la ruta, la agradable mañana soleada que hemos tenido y la espectacular dehesa del “rincón del sapo”, un parque natural, multitemático, con todos sus ingredientes al descubierto, ensalzando la belleza del lugar, siempre es un acierto entrar. “Para apreciar la belleza de un copo de nieve es necesario estar fuera cuando hace frío.”
En
definitiva, ruta circular de 57 kms. Los principales caminos transitados han
sido; Cuadros de La Vega, Carril de Las Mulas, Camino de Monte Nuevo, Vía de
Servicio N-V, Camino de Navalcán-Alcañizo-Camino de Alcolea-Oropesa-Camino de
Torralba-Navalcán-Vía de Servicio-N-V-Camino de Monte Nuevo, Gamonal-Velada.
SALUD………y
TIEMPO.
“….mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio…”