lunes, 24 de agosto de 2026

Ruta circular: Parrillas-Hontanares-Buenaventura-Sartajada-Iglesuela-Fresnedilla-Almendral de la Cañada-Navamorcuende-Sotillo de las Palomas.

 

Domingo (23-08-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, puntuales y “con ganas”, cinco caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Después de “la propuesta” presentada, confirmamos asistencia y aceptamos el reto dominguero, una vez que estamos en la cuenta atrás y nos quedamos sin semanas. El primer test “serio”, sobre el plano, una circular exigente y con “pedigrí.”

Comenzamos la jornada, agradables y frescas temperaturas se nos presentan para esta etapa, ya sabéis “en agosto refresca el rostro”; atravesamos la localidad, “con la resaca de la fiesta de la noche pasada”; rápido, nos adentramos en los relajados caminos; las grandes extensiones, todavía adormiladas, no dirigen hasta la tupida dehesa; salvamos algunos arenales, sobre la marcha amenas conversaciones -de todo un poco hablamos- ya que “hoy vamos a echar horas.” Desde la localidad parrillana, la primera ascensión nos recibe; entre piornos y jaras, piedras y algunos tramos quebrados, “más, que, sin apretar, mejor guardando y administrando” -comentamos. Esperamos y nos agrupamos antes de iniciar el irregular y divertido descenso que nos muestra la profunda esencia cerrera ; espectaculares vistas que nos muestran paisajes serranos por el profuso encinar, antes de aterrizar en la pelada vía pecuaria.

Desde aquí, “disimuladas pendientes” antes de adentrarnos en el camino de Hontanares, enlace perfecto para abordar las próximas poblaciones; desde este punto, “es un monólogo de subes y bajas” y pistas rápidas. Nos persigue la vistosa calma, amarrada con el aire limpio suspendido, que impregna nuestra presencia, mientras que el generoso termómetro se alía con el quinteto veleño; vallados bien delimitados y otros más rústicos levantando callejuelas empedradas, custodiadas por la pletórica y variada arboleda. Sobre la marcha, vamos “picando y nos hidratamos”, también recargamos las botijas, según vamos necesitando, contemplando la interminable e inabarcable granja. En el pueblo de Sartajada, el amigo Gabriel “Machaque” tira de “tijeras para recortar la ruta” y marcha para casa; los demás, con alegría hacemos el corto y fugaz tramo, con su “tachuela correspondiente”, antes de arribar en el punto intermedio, pactado para tener unos minutos de descanso y avituallarnos. Aprovechamos para hidratarnos y reponer fuerzas, comentar la jugada y asuntos varios; fruta fresca, dulces, refrescos y de “propina, una tortilla” que “casi no dejamos caer en la mesa.”

Después del merecido reposo y “bocado”, reemprendemos la marcha, con la misma consigna; camino tendido y ascendente para ir acumulando desnivel, entre sombras y el refugio arbolado que recorre la irregular vía. Bien agrupados, deshacemos la cómoda vía, pasamos de largo por Fresnedilla, antes de navegar por la discontinua cañada; con la vista al frente del Piélago, las visibles antenas que no nos pierden de vista, nos remangamos y no demoramos, jornada de “pico y pala” y todavía nos queda “que escalar.” Desde Almendral, la montaña rusa del “Dragon Kan”, “siempre tiene historias que contar.” Salvamos como podemos, “sin apretar, sin gastar,” disfrutando de las vistas con tranquilidad (¡¡¡que remedio!!!jajajaja); tenemos suerte, que se nubla según vamos “subiendo” , aunque en la última pendiente “ya pican las piernas”, del “enjuague que llevamos. En Navamorcuende, de paso, rellenamos y cargamos  agua para llegar a casa y evitar sorpresas.  

Desde aquí, “metemos una marcha más”, el paisaje “lleva prisa”, nos balanceamos por los asilvestrados columpios que también “nos bailan ligeros”, “mientras seguimos estirando la alambrada y poniendo más estacas en el corral.” En esta ocasión, “a petición”, optamos  seguir por la cañada; el repecho de Sotillo y después de la cuidada bajada, cabalgamos con premura por la confortable avenida. Jornada para afinar la preparación, afilando lanzas y cuchillos, limpiando y cuidando los escudos para las posibles adversidades que tendremos que soportar. Por estos lares, la fatiga y calambres hacen acto de presencia, la contienda diseñada tenía “bastante pan para pringar.” Recortamos “por los pinos”, todavía algunos tramos con “tachuelas salteadas” que afrontamos con calma, mientras como siempre, esperamos y nos agrupamos cuando hace falta; divertidas bajadas y pistas limpias que desembocan en los terrazgos del Baldío; por estos lares, tramos de arena suelta y la desgarrada subida, para hacer más épica la ruta, antes de finalizar la rigurosa etapa.

Destacar de la ruta, las frescas temperaturas que nos han acompañado, las espectaculares vistas de la Sierra de Gredos, Valle del Tiétar y los distintos rincones recorridos durante la rígida y exigente jornada. “La disciplina es enseñarle a tu mente que, aunque sea difícil lo incómodo, si algo tiene que hacerse, se hace sin excusas.” “El fuego prueba al oro, la adversidad prueba al hombre.”

En definitiva, ruta circular de 125 kms (1.750 m. D+.) Los principales caminos transitados han sido; Camino de Arenas-Navalcán-Parrillas, Antiguo camino de Arenas (La médica), C.R.L.Oc. Camino de Hontanares-Buenaventura-Sartajada-La Iglesuela-Fresnedilla -C.R.L.Or-Almendral-Navacorcuende (Camino del Zumbón)-Sotillo, Camino del Madroño, Arrieros-Los Pinos-Los Huertos-C.R.L.Or. Velada.






                                                     



                                                     


                                                     


                                                      


                                                     

                                                   



                                                    





SALUD……………..y TIEMPO.


“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”

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