martes, 22 de abril de 2014

Ruta: Senda y Alto del Golín

     Domingo veinte de abril, nubarrones en el cielo y los caballeros veleños acudimos “fieles” a nuestra cita,  prestos y bien dispuestos. Atractivas propuestas sobre la mesa, “¿hacia Montesclaros?” “tenemos  preparada por Cervera una jornada,  para investigar-habrá que esperar, para cuando vengan más-. Al  final, “El Gran Maestre” hacia “El Alto del Golín” nos quiere acarrear, con  la alternativa más convincente.

     Comenzamos la etapa  recorriendo las tranquilas y despejadas calles y “el diáfano rededor”  de Velada….Se abre el portón del concurrido  encinar y la monotonía mañanera, se comienza a disipar; el bancado arenal, tramos por el agua quebrados y copiosos charcos salen a nuestro paso, por  el imperturbable remanso de paz. “¡¡¡¡¡Alto, atrás pinchazo!!!” Al amigo Ángel “El Guerrero” (después  de un obligado receso, se  reincorpora a filas de nuevo)su  “burricleta”, que  de atrás le “cojea”, - “nada, unos masajes y  palante arriando velas”. Sin novedad  en el aguerrido pelotón,  por estos fructíferos parajes,  Eduardo “El Carpin” y Domingo “El Maca”, marcan  terrenos para   “la recolecta de  exquisitos frutos  de la estación”. Nos adentramos en el abismo  de la  cueva  adehesada,  a nuestro paso,  un ejército de chaparras y un valle de  floridas jaras,  tiñendo de  límpidas  pinceladas  la vistosa estampa. Ponemos una pica en la cima del cerro, foto de rigor….y nos enfilamos  hacia el estrecho sendero; morada colorida,  que da cabida a  las “ninfas de las jaras”, dulces melodías en la sentida armonía,  que embelesan  a la aguerrida comitiva. Embriagados, surcamos tramos angostos y de  fantasiosa  belleza, asilvestrados y con “caída libre” hacia el rebosado pantano;  también cruzamos una destartalada portera para llegar a la apaciguada pradera; una impasible yeguada, domina la orilla de las aguas calmadas y el  “indómito can luso”, entabla confianza y en la escuadra veleña se quiere “alistar” (risas y bromas y la desesperada dueña, no lo consigue  “amansar”). “¿Dónde repostamos?”, se escucha por la retaguardia; en el rebajado margen del embalse, “nos aparranamos” y variedad de viandas,  degustamos. Compartimos manjares y comentamos “los floridos” trances  vivenciados.

Camino de los Veratos
"Salvando pequeños charcos"


     






Camino de Talavera a Navalcán
Camino de Parrillas-puente hormigón-









Senda del Golín.....
Por la espesura del encinar








....un blanco radiante por el repechón.

Entre el esplendor, de las jaras en flor.








"Por la estrecha vereda florida...."

"Alto del Golín", foto de rigor








"....Por la senda de la ribera..."

"Avistamos el crecido pantano..."









"....continuamos bordeando el pantano"
"...llegamos a la inmensa pradera..."








Cañada Real Leonesa Occidental
"...tranquilos y relajados..."











"....y algunos nubarrones amenazando...."
     Reemprendemos la marcha circunvalando el extenso pantano, a nuestro paso, garzas reales y otras aves avistamos….más adelante, un campo sembrado  de desperdicios y basuras como generosas ofrendas, donadas por  “gente responsable, sensible y amante de los espacios naturales”; todo una vergüenza y un acto cruel (uno más) contra la madre natura. Luego nos quejaremos cuando “nos prohíban” el paso, lamentaremos el irreversible daño provocado y lo “mejor” de todo ¡¡¡¡vaya ejemplo que damos ¡!!!!! (Donde el acceso es fácil, se nota la “huella” del ser humano. Como en sus casas hagan lo mismo….). Seguimos  el “paseo navalqueño”, por las pistas bien cuidadas y entre  la espesa arboleda,  hacia la extensa cañada;  abrimos la portera del pausado encinar, la intención es clara, retar  a la crecida riada  por la “vía hormigonada”; antes de “mojarnos los pinreles”, a la talega,  salta la tercera liebre de la mañana; nos recreamos con los “abichuchos” del lugar, las ovejas esquivas, el pasotismo del galápago y los desconfiados  ciervos, adornando el espectacular decorado. Mientras tanto, Nicolás “Charcos”, nos ilustra con una historia de “faldas” y el trágico desenlace final.  Por la denostada  vía veleña, un todoterreno a todo trapo, pitando; el agente forestal, nos ha cazado; “a buen sitio ha ido a poner la era”. Tras la típica frase “por aquí no se puede pasar”,  recibe lecciones de geografía y  cartografía rural, también algo de normativa legal  y un mensaje para “la despistada corporación local”. Para terminar, Ángel “El Guerrero”, se lo vuelve a recordar, “nosotros por este camino vamos a volver a  pasar”….”Buenos días…y hasta la próxima,  nos despedimos amablemente de la convencida autoridad…..Vaya “ajetreo” en los relajados paseos domingueros, sin más novedad, comentamos la última “jugada” (que da mucho para hablar)  hacemos el “último repechillo” y bordeamos el pueblo para llegar al inicial punto de encuentro y dar por concluida otra agitada jornada.

¿Por el paseo marítimo? 
Estamos en el "punto crítico"



      





Camino de Navalcán a Talavera
Camino del Toril









Cruzando el río Guadyerbas
Camino de la Aliseda









Camino de Parrillas a Velada
Caminando bien agrupados

     








      En conclusión, ruta circular de 53 kms, los principales caminos transitados han sido; Camino de Velada a Arenas, Navalcán,  “Los Veratos,”  Cañada Real Leonesa Occidental, Camino de Talavera, “Senda del Golín”, Camino del Chaparral, Senda de las Aves,  Camino de Talavera, Cañada Real Leonesa Occidental, Camino de Mejorada, Camino de Parrillas-Navalcán-Arenas  a Velada.

   Buen día…..SALUD

  “mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”


martes, 15 de abril de 2014

Ruta: “ Asalto a la Ciudad de Vascos”

   Domingo trece de abril, en el habitual punto de encuentro y  por decreto, hermanados,  nos damos cita las osadas escuadras  de los caballeros veleños y el aguerrido “comando gamonino”. Con la “consigna” pactada y estrategia ideada,  bien armados y con las “burricletas” dispuestas, al asalto de la “arábiga” fortaleza marchamos. El Gran Maestre  con sus “fieles pupilos”,  una vez más,  lidera la ansiada andanza.

     Iniciamos la “temprana y fresca jornada”, avistando la holgada cañada, algunos tramos “embarrados” y “secas roderas”, rompen la monotonía de la “espesa pista”, hasta que  nos adentramos en  parajes más llanos. Bien agrupados “cabalgamos” por terralgos “caleranos”,  a nuestro  paso,  amplios campos de cereal sembrados y  en las amenizadas “chácharas”,  nos da tiempo  a “tocar todos los palos”; por la estirada vía “ferroviaria” marchamos con ritmo “alegre y más animados”,  mientras,  en la “pausada rezaga”,  se “escucha alguna queja”, por lo que en primera línea, habrá que “tirar de las riendas” ; me da,  “que algunos se olvidan del camino de vuelta” ; atrás dejamos unos cuantos túneles, el viaducto “exaltado” y el vivo torrente abriéndose paso por los  escarpados  “cerretes” perforados. En “Aldeanueva”,  Eduardo “El carpin”, da por concluida la jornada, “media vuelta y arreando  hacia  casa”; para los demás, más pista tranquila y un “trecho” que pica “para arriba”; a los pies “del cerro de la estrella”, hay pensamientos “impuros e ideas malévolas” y más de uno, algún susto se lleva, por la próxima propuesta; con paciencia nos agrupamos y  todos aguardamos. Después de la espera, se abre el venturoso  pórtico  del  placentero y ameno  camino, un mosaico de colores vivos y la fragancia del silencio, avivan los insaciables sentidos. Por  la verdosa estampa, la “burricleta” de Ilde “El Suegro”, por segunda vez “pide socorro”, solventamos el “entuerto” y aligerando  con brío, “palante”  todo rectos. Por la retaguardia,  arribamos en “territorio sarraceno”, en la  foto  de rigor…. el guardián luso nos “pega el alto”; toca negociación y buenas maneras, el amable centinela accede y nos entrega las “llaves doradas de la musulmana fortaleza”. Es todo un clamor ante la  digna visión, reductos de la historia que  honramos con admiración;  jolgorio y algarabía en el osado pelotón, vítores y “taitantas” palabras de emoción. Un paso al frente y asaltamos la inexpugnable fortificación; inmortalizamos el solemne acontecimiento, el vertiginoso precipicio y el caudaloso río, son testigos mudos  del grandioso momento. Risas y bromas para el recuerdo, dejamos plantadas en la “ciudad de piedra”. En un marco incomparable, repostamos y la “andorga llenamos”,   la sutil belleza que nos rodea, alimenta nuestras retinas y  nos sacia el hambre.

Cañada Real Leonesa Oriental
"Algún patatal bien conservado"


    






JoseMa liderando la jornada
Carril de la Raya de Chozas

Diego "Sin Miedo" dando relevos
Vía Verde de la Jara
Camino de las Cucañas
Camino de Aldeanueva a la Estrella
   

Foto de rigor, a las puertas....

"Alrededor de la muralla"
Ciudad de Vascos







"Preparando el asalto..."








"Tomando la fortaleza..."

"A las espaldas el río Huso"










     Después de la conquista consumada, emprendemos el retorno hacia nuestras moradas; salimos por la puerta triunfal (esta vez “sin saltos de valla adicional”), también tenemos el omnipresente momento “del titubeo” (“a  la derecha,  el camino de Navalmoralejo hacia el embalse de Azután”, habrá que volver.);  también a un atento  “granjero” le demandamos el “salvador consejo”, “vais bien, todo de frente”; vastos campos atravesamos y por el  tramo  quebrado  “una liebre salta al saco”, la enésima  estampa “colorida” alegra el ligero paso de la cuadrilla ; un poco de asfalto  para cruzar el rebosado  embalse por el fastuoso puente. Nos adentramos en pistas “secundarias”, que nos ponen a prueba y comienzan  a desgastar las fuerzas…..y hasta  la inmensidad de la cañada nos acerca. Cruzamos pequeños zaguanes, repletos de pegajoso lodazal…..”¡¡¡¡¡Alto, pinchazo en la parte de atrás!!!!” unos pocos se quedan a ayudar, otros marchamos en “modo pause”,  “sin dejar de mirar para atrás” y otros tantos,  avanzan “algo” más…..Por la fatigosa vía “cabalgamos”, un fuego abrasador “cae del cielo” y “si éramos poco parió la abuela”, también  nos acompaña el castigador  aire de cara…..Los caballeros  solidarios, llegan a nuestro encuentro, “pero  a estas horas,  a más de uno, este cuento   se le hace eterno”. La escuadra gamonina por asfalto marchan, “los valerosos  veleños” sobrevivimos a  la estirada cañada….Hasta  que “El Gran Maestre”,  en una “alfombra acolchada” se “aparrana”, “estoy degustando la llamada de las ninfas de la llanura”, nos comenta con soltura. “El Carpin” nos saluda con un “haz” de cardillos y ofrece “su furgona” al “Perdigón de Alcañizo”. Éste,  “to” mohíno,  quiere encumbrar  la hazaña por el desolado  camino,  con espíritu triunfador, “la gran batalla no se libra contra el enemigo, sino con uno mismo” ….Nos despedimos con “agasajos y lisonjas ” de nuestros vecinos por el épica conseguida…..Martín “El Fiero”, pega el “último arreón al perdigón…”  y otra sonada aventura al “zurrón”.
".....preparamos el regreso...."

Por parajes adhesados......




   



Camino Fuentelapio

Camino acceso a la Ciudad de Vascos.







"....campos de multicolores sembrados"

"Por la extensa llanura...."







Camino del Chamorral
Embalse de Azután











Cañada Real Leonesa Oriental

Carreterín del Bercial



"Por la abrasadora llanura...."






Escollos a nuestro paso
"....último esfuerzo  por la cañada"
Vía de servicio N-V









     En resumidas cuentas, ruta circular de 86 kms, los principales caminos transitados han sido: Cañada Real Leonesa Oriental, Carril de la Raya de Chozas, Vía Verde de la Jara, Camino Rural de AldeaNueva de Barbarroya a la Estrella, Camino de Azután, Camino de las Cucañas, “Ciudad de Vascos”,  Camino de Fuentelapio,  CM -4104-, Embalse de Azután, Camino del Chamorral, “Carreterín Comarcal”, Camino de las Rentas, Cañada Real Leonesa Oriental, Vía de Servicio N-V, CM-9510 a Velada.

     Pd: Roberto, gracias por tú aportación fotográfica.

    Buen día…..SALUD

“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”