lunes, 8 de enero de 2018

En imágenes ¡¡¡¡adiós 2017!!!!

Estimados amigos y compañeros/as,  brindemos por el año que atrás hemos dejado, otro año más, con muchos éxitos cosechados, caminos recorridos, veredas y trialeras disfrutadas, hazañas “casi imposibles” y duras batallas burriclistas, con un “porrón” de  kilómetros y desniveles para nuestras forjadas  piernas; en la mochila del recuerdo, anécdotas divertidas para contar  y otras,  menos buenas que también de ellas algo positivo debemos obtener. Continuamos vigilando y custodiando –para que no caigan en el olvido-  los caminos públicos y senderos de nuestro entorno más próximo y otros,  más lejanos. Desde estas líneas, hago mención a las “salidas oficiales” de los fines de semana, por supuesto, sin obviar las salidas furtivas que realizamos “entre semana”, cada cual con fines muy distintos (entrenos,contrareloj, cronoescaladas, paseos, o simplemente, desconectar de una dura jornada de trabajo o, para disfrutar del agradable silencio que se esconde por nuestros rincones).

Por la zona más llana y benévola, nos hemos acercado a las localidades de Talavera de la Reina,  Calera y Chozas, Alberche, Alcañizo, Torralba de Oropesa, Oropesa,  Aldeanueva de Barbarroya, Puente del Arzobispo,  La Estrella,  La Corchuela, Parrillas y  Navalcán, siendo poblaciones de paso y que combinamos  en bastantes  de nuestras etapas. Mejorada, Segurilla, Montesclaros, Cervera de Los Montes, Sotillo de las Palomas, San Román de los Montes, Pepino, Marrupe, La Hinojosa, Navamorcuende, Buenaventura, conforman  las poblaciones que marcamos en las agendas, para diseñar las etapas “de montaña” dentro de  nuestro entorno más próximo. Este año, ha sido bastante fructífero en cuanto a etapas de “alta montaña”, visitando las localidades (en varias ocasiones)  de Candeleda, Arenas de San Pedro, Ramacastañas,  El Hornillo, Guisando, El Arenal , El Barranco de las cinco Villas (San Esteban, Santa Cruz del Valle) y escalando sus picos y cimas más duras y reconocidas (Serranillos, Puerto El Pico, El Sidrillo, Mijares, Navalmoral de la Sierra,  Risco Gordo, Calamochos, Majacanchal,  El Techo del Mundo, Puerto Pedro Bernardo, El  Aflecho, La Centenera, “Las Pencas”, Alto de Las Tormeras, Collado del Arbillas, El alto del Nogal, El Machacadero). Esta temporada que ha finalizado,  nos ha dado por conquistar los puntos más elevados que encontrábamos a nuestro paso; antenas, puntos geodésicos, torretas y carteles de puertos míticos y también, fuimos   fieles y acudimos  al rescate de la princesa. Tampoco podían faltar,  nuestras ya clásicas etapas; circular a Las Cuevas del Águila (la preferida, de mi buen amigo Gabriel "Lampar"), Subida a las antenas del Piélago, el VII Aquelarre burriclista (marcha nocturna),  las típicas salidas navideñas (24 y 31D) y algunas buenas kilometradas para preparar el exigente  reto que teníamos planificado para este año que ya hemos despachado: La conquista de Ávila, que resultó ser toda una hazaña memorable, una épica para enmarcar y recordar, por todos los preparativos, antes, durante y después de la épica. Muy difícil,  explicar y describir lo vivido y compartido en tantos kilómetros de duras batallas. Lo que comenzó siendo “una locura” más bien “una utopía”, se convirtió en “un gratificante paseo”, como diría nuestro amigo Alberto “El Maestro Ceramista”: “porque teníamos los deberes bien hechos”. Para mis "adentros",  me guardo tres agradables  momentos del exitoso reto; "la emoción, a la llegada , por parte de nuestro amigo  Martín "El Fiero" -según nos confirmó-; el gesto de victoria (dice mucho, adjunto fotografía) de nuestro amigo Diego "Sin Miedo" y la escolta de los dos vehículos y sus admirados ocupantes (Ilde,Andrés,JoseMa,Domingo "El Maca", Chuchi "Maravillas") durante el último descenso ( 20 kms Puerto de Navalmoral de la Sierra) y el posterior adelantamiento, "para avisarnos que esto, ya estaba hecho". 







































































































































Desde esta líneas, también quiero dar las gracias y felicitar a mis amigos y compañeros “de fatigas”, que me han acompañado un año más,  en estas aventuras quijotescas. Por las espectaculares rutas y parajes compartidos, por los momentos únicos, vividos, por las benditas locuras que todos tenemos (aquí,  no nos libramos ninguno)  y porque, cada uno de vosotros, sois únicos.  Hacéis que el C.C. MTB VELADA, continúe en pie, cada uno de nosotros,  poniendo nuestro pequeño granito de arena, todos sumamos;  recorriendo caminos por toda la geografía española, colaborando en causas solidarias, acudiendo cada domingo a nuestro punto de encuentro y en definitiva, haciendo lo que más nos gusta y apasiona: El delirio de la bicicleta de montaña. En varias ocasiones, nos han acompañado ("soportado") nuestras familias a la sierra, después de una buena jornada "burriclista"  de montaña, baños y "bufette libre", para así, poder disfrutar todos/as y continuar haciendo "piña". Un año más y como viene siendo tradición –y esto es buena señal-  en el C.D.T, hemos celebrado nuestra cena anual (Puente de Diciembre)  bien dirigida y orquestada por nuestro  apreciado amigo  JoseMa (El Gran Maestre) en  esta ocasión, la temática eran “los esqueletos bailones”, donde el buen rollo y armonía, se servían en la cubertería más fina. MUCHAS GRACIAS COMPAÑEROS. “El coraje no siempre ruge, a veces sólo es una silenciosa pero poderosa voz interior que dice: mañana lo volveré a intentar”; “Olvídate de todas las razones por las que no deberías hacerlo y piensa en la única razón por la que sí deberías hacerlo”; “Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta las  amarras. Atrapa los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre”; “No juzgues cada día por la cosecha que  has obtenido, sino por las semillas que has plantado”. 





















































Durante el año que hemos dejado atrás, también me he marcados algunas rutas de senderismo por los encinares de nuestros alrededores, cerros  y por la Sierra de Gredos en muy buena compañía. Deporte y “vía de escape” para desconectar del mundo de la bici, que me sirve  para recargar las pilas y volver con la ilusión y motivación renovadas.

 

















Para finalizar, mis más sinceros agradecimientos a todas las personas que me han acompañado, soportado  y “sufrido” durante este año. Especialmente a MARISOL, por su paciencia, aguante, comprensión y apoyo. Para el nuevo año (si estamos por aquí), pido, que al menos sea como el pasado (que ya está bien la "broma") , todo es mejorable, si  así fuera, mejor: “Siempre que hay un reto,  también hay una oportunidad para afrontarlo, para demostrar y desarrollar nuestra voluntad y determinación”.



Buen día………………SALUD.


 “mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….” 


martes, 2 de enero de 2018

Ruta Fin de año 2017

Domingo, treinta y uno de diciembre,  último día del año y para no perder las buenas costumbres,  salida burriclista, para comenzar el señalado día con ánimo y rebosante alegría. Por motivos varios y bajas de última hora, sólo Roberto “El Bueno” y “El Relatero”,   acudimos al pactado punto de encuentro; “pues nada, marchando una de Enebros”.
Iniciamos la jornada, temperaturas soportables nos acompañan y no podemos dejar de recordar, el temporal de frío que nos atacó el año pasado en esta misma fecha; por el camino del “Barbú”,  cabalgamos jubilosos y con brío, y ante nosotros se alza “la torreta de la Gamonosa”.  Primera prueba para apretar y calentarnos las piernas; escalamos al tran-tran, examinando minuciosamente  el tramo empinado, contemplando los cerros adormilados, mientras  vareamos  las colmadas cortinas del silencio. Nos recreamos por el tupido callejón, salvamos los tímidos repechos y de “puntillas y sin hacer ruido” cruzamos los pueblos vecinos. Desde este punto, ponemos “salsa de colores” para la etapa elegida; nos adentramos en la serena oquedad, de piedras y encinas atiborrada y continuos subes y bajas,  acurrucados en medio de la nada; no perdemos detalle del asilvestrado paraje, tampoco dejamos de “confesarnos”, hasta flirteamos “con el día de jubilarnos” del mundo burriclista, somos realistas y sabemos que este día tiene que llegar (Pero, esperamos que nos quede mucho tiempo) . Somos estado de ánimos y un torrente de  emociones que se “escurren y divagan” por estos privilegiados rincones; a nuestro paso, saludamos a otros intrépidos burriclistas, oteamos arroyos y pilones “todavía de agua  sedientos” y la lustrosa vacada por los calmados montes, desperdigadas.  Por el monótono camino, detrás de un manto de espesa niebla y   allá en lo más  alto,  “intuimos” las izadas antenas; sin dejar de “cascar”,  hacemos la entrada triunfal en la aldea de Marrupe, unos minutos de parada en el rebosado abrevadero y desde aquí, hacia el ficticio sendero.










 Cogemos “carrerilla” por la concurrida pista y unos metros más adelante, se nos abren las puertas del  edén inundado de vistosos enebros; salvamos la empinada cuesta, sin dejar de intentarlo, claudicamos y “ponemos el píe en el suelo”, mientras se abre el telón y nos colamos en el aclamado vergel; muretes de piedras bien alineadas protegiendo la excelsa ciudadela y  un ejército de colosales  enebros custodiando el excelente lugar. Revestido con sus mejores galas, “barbas de viejo” colgantes que llegan hasta el suelo y retales del  deslumbrante musgo,  perfumando y dando colorido al idílico cobijo. A nuestro paso, animadas melodías, elfos, duendes y la osada ninfa,  correteando por la vereda esquiva, también nos  alegran la vista; inmortalizamos tramos de dibujos animados, entre desconfiados pedruscos, raíces empapadas  y ahondadas  regueras,  que dificultan el paso y lo hacen más complicado. También, nos esmeramos por la continua cuesta, bien resguardada entre amplias parcelas y vallados de piedra que nos llevan a “Cervera”. El parque infantil, es el lugar elegido para repostar, compartimos dulces y viandas, parada rápida, que se nubla y helados nos podemos quedar. Por el asfaltado  camino rural, escalamos hasta “el depósito” y por “el parque de atracciones” de la   senda de los leñadores,  nos perdemos  “como exhalaciones”. A la llegada a Segurilla, “llevo el culo al aire”, mi compañero  Roberto, me avisa;  “el culotte” estaría desgatado y una “nalga de reojo” va asomando. Cruzamos las villas cerreras –también Mejorada- , que se están preparando y engalanando  “para sus populares carreras” de fin de año. Después de tanto “andorrear”, tomamos el camino gamón,  con éxito y furor nos enfrentamos “a sus cuatro repechos”,  bien repartidos por la apaciguada vía; después del señalado arreón y en pleno descenso,  mi compañero de fatigas, me señala la ubicación “del secreto  chozo de pastor” y en un “topabajo”, sin más novedad, arribamos en la villa de Gamonal. Felicitaciones y buenos deseos –para el nuevo año-  entre nosotros y para nuestros familiares, amigos y compañeros: “El universo encuentra distintas formas para incrementar nuestra prosperidad”.

 























En definitiva, ruta circular de 53 kilómetros, los principales caminos transitados han sido: Camino de Velada-Mejorada-Segurilla, Camino del Hituero, Antiguo Camino de Segurilla a Sotillo, Senda de Cervera- Camino de Los Dornajos, Camino de Segurilla a Marrupe-San Román de los Montes- Senda de Los Enebros- Cervera de los Montes-Segurilla. Senda de Los Leñadores (Contrabandistas)- Segurilla-Mejorada-Gamonal-Velada.


Pd: Roberto, muchas gracias por tu aportación fotográfica (7)


Buen día…….SALUD.


“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….” 


martes, 26 de diciembre de 2017

Ruta navideña: 24D

Domingo, veinticuatro de diciembre, con el cielo nada claro y  las temperaturas “bajo cero”,  siete caballeros veleños acudimos al pactado punto de encuentro. Con las burricletas bien dispuestas y con menos asistentes de la cuenta, la ruta “navideña”  ya está sobre la mesa y  lo mejor  será, no tocar ninguna línea ni cuesta; tenemos jornada de subes-bajas y un castillo de estrechas  sendas.

Iniciamos la jornada, dirección Gamonal, por la arreglada y anchurosas vía; se escuchan conversaciones varias, mientras intentamos “calentarnos” a golpe de pedal en el gélido día. Por la parte trasera, circunvalamos la villa vecina y después de cruzar la zona recreativa, nos configuramos “en modo subida”; desde este punto no hay tregua y después de la rampa de hormigón y el primer “sofocón”, comenzamos a entrar en calor. Desfilamos por el grisáceo y empinado decorado, entre bancos de nieblas, desafiando –una vez más- a las conocidas cuestas, incrustadas en el entretenido y rasgado tobogán. Atrás,  dejamos las poblaciones de  Mejorada y Segurilla, todavía adormiladas y de sus gentes, no tenemos señales de vida; nos adentramos en el pasadizo de “los leñadores”, senda rápida y atrevida y correctamente engalanada de muretes de piedra y perfumadas encinas. A mitad del camino, viramos a la izquierda, abrimos la rudimentaria portera y por la extensa pradera, escalamos hacia “el sendero del terror”. En este punto, se disparan los expectantes  flases, mientras  nos recreamos por la angosta senda de etiqueta negra,  con tramos de chocolate y miel,  para deleitar  al delicado paladar. Después de degustar el delicioso manjar, unos metros por la ancha pista y desde el revestido pozo, un “toparriba” hacia la laureada vereda de dibujos animados; limpia y bien cuidada,  que nos deja sin habla y nos embelesa; ¿qué decir de este encumbrado rincón?  Todo un placer para los sentidos, nos desplaza a la séptima dimensión, a la vez,  que nos embriaga de felicidad y  emoción. Después de tanta poesía bucólica y letargo abigarrado, salimos a un tramo más relajado y soleado, donde repostamos;  intercambiamos dulces y otros alimentos, para recuperar fuerzas y continuar con la batalla cerrera.





























Reemprendemos la marcha y para no perder  la mágica  tradición, continuamos por  la tendida ascensión; sin llamar, entramos en “la senda Cervera”,  más cánticos y alegres melodías por la ceñida vereda  que nos guían al pórtico de  “San Marrupejo”; pasos místicos, bien regados y perfumados de animación,  y una alfombra mullida de hojarasca seca  y piedra suelta por el estrecho sendero, hacen las delicias de la cuadrilla burriclista; "el momento actual está lleno de alegría y felicidad. Pero si no estás atento, no lo ves".  También, alguna liebre echamos a la mochila, tenemos un conato de avería y por estos benditos lares,  saludamos a otros intrépidos burriclistas. Después de tanto ratoneo,  por tramos demasiado ajustados, de poner a punto la pericia y habituar las piernas ¿quién se acuerda ahora del frío? salimos al Hituero tendido. Afrontamos los últimos tramos empinados, cruzamos –ahora sí- las animadas villas vecinas y sin más novedad, bueno, algún arreón  y un pique “con motor” por la acogedora vía veleña, arribamos al punto de partida. Felicitaciones y buenos deseos entre los congregados y para el último día del año quedamos citados.















Resumiendo, ruta circular de 45 kms, los principales caminos transitados han sido: Camino de Velada-Gamonal-Mejorada- Segurilla; Senda de los Leñadores (Contrabandistas), Sendero del Terror, Camino de Meregil, Senda del Pozo, Camino de Los Dornajos, Senda Cervera, Camino de Segurilla a Sotillo, Vereda del Marrupejo (Corto-largo), Camino del Hituero, Camino de Segurilla-Mejorada-Velada.


Pd: Roberto, Cristóbal, muchas gracias por vuestra aportación fotográfica (5)


Buen día…………….SALUD.


“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”