jueves, 29 de diciembre de 2022

Ruta senderismo: Circular Arroyo Castañarejo-Senda de los Pescadores (Candeleda).

 

Miércoles (28-12-2022), toca ruta de senderismo. En esta ocasión, nos desplazamos a la localidad de Candeleda (Ávila) para realizar una “pateada” por los senderos más recónditos y ocultos, serpenteando por el profuso, variado y pintoresco bosque. Me acompaña Óscar “Boliche”, experimentado y con galones, se conoce cada gota de agua y le saludan hasta los helechos.

Antes de iniciar la jornada, preparamos los achiperres necesarios, revisamos las mochilas, ponemos, quitamos, nos “apretamos las herraduras” y comenzamos la marcha. Buena temperatura, “ideal” diría,  para la época del año en la que estamos. Para no perder las buenas costumbres, “toca escalar”; una tendida y cómoda subida “para calentar”, entre piedras rodadas y sueltas, por un circuito de  angostas trochas, compartido con otras etapas conocidas.

A nuestro paso, un castillo multiaventura de senderos muy llevaderos y espectaculares, plantados y surcando la abundante arboleda; un mar de robles y a sus pies, una alfombra de hojas secas, todo un lujo para andar, delirar y dejar a los sentidos divagar; cambio de pantalla y nos colamos en el pausado pinar, con sus apacibles callejas, impregnadas de silencio y un remanso de  aire limpio y cristalino,  coqueteando con el bosque encantado. A estas horas, el amigo “Boliche” ya va en manga corta.

Nos movemos por las idílicas postales, los flashes saltan por todas partes y  los vigilantes sentidos no dan abasto para asimilar tanta grandeza; comenzamos a sentir y “oler” la humedad, pero lo mejor estar por llegar. Escuchamos el estruendo del agua al caer, nos escurrimos por el engalanado rincón, tupido de hojarascas y disfraces de  musgo dando brillo a la frondosa arboleda. Nos acercamos a “la salvaje cascada”, minutos de relax, deleite y bienestar delante de la estampa tan singular; la parte más romántica de la ruta no deja de aullar.  

Perdemos la noción del tiempo por los aledaños del arroyuelo, será la abundancia de tanta agua, sus hipnóticas melodías y el fantasioso lugar que nos hacen delirar. Anda, que si tenía razón Tales cuando decía que, “el agua es el principio de todas las cosas, es el elemento primero, el arché. Todo es agua, arché del universo.” Cuando reemprendemos la marcha, siguiendo el curso del enfurecido arroyo, un paso más húmedo y empapado, erizos y  hojas de castaño mojadas y árboles bien ataviados, asoman con sus mejores galas, antes de salir a la amplia esplanada.

Desde aquí, la dirección es garganta “arriba” con  pasos bien balizados y para dar emoción a la aventura,  hacemos algunos tramos por “las sogas habilitadas”, con caída libre “al chapuzón”. Camino cómodo, amenas conversaciones y puentes de todos los colores a nuestro paso,  antes de parar a repostar; bocatas, frutas, refrescos y dulces de navidad al sol, ¿qué más se puede pedir? Impresionantes vistas, al fondo “algo de nieve” se deja ver,  para hacer la digestión, acoplados en  un punto intermedio para “enlazar con otras rutas.”

En el  camino de vuelta, nos recreamos, las vistas a media ladera invitan a “ojear”, hablamos de otras posibles rutas, sin perder el foco de la que llevamos encima; identificamos otros cimas y pistas (conocidas con nuestras burricletas). Saludamos a otros caminantes,  que se dejan ver por la parte más noble del itinerario; imagino,  que buscando el refugio de la montaña como abrigo y los rayos de sol como principal alivio.

Destacar de la ruta la variedad de su arboleda; robles, pinos, castaños y enebros principalmente. Un porcentaje bastante alto de la ruta ha sido a través de senderos estrechos, lo que hace la etapa más bonita y atractiva todavía. Por lo que, hemos ido en todo momento encajonados entre el frondoso bosque, la cadena montañosa de Gredos, gargantas y arroyos, lo que hace de la ruta en general, todavía más especial y espectacular. “Es mejor equivocarse siguiendo tu propio camino que tener razón siguiendo el camino de otro.” “Cuantos más apegos dejes caer por el camino de la vida…..más cerca estarás de encontrarte a ti mismo.”






























Resumiendo, ruta circular de 19 kms (800 m D+). Hemos recorrido las sendas del  Cabrero- Tío Ruperto, Arroyo Castañarejo-Senda de los Pescadores- Puerto de Candeleda- El Reventón.

Pd: Óscar, gracias por tu aportación fotográfica (7).

Pd1: El orden de las fotografías están a la inversa de la realización de la ruta. 

Pd2: ¡¡¡Cuidado!!! Si ha llovido, extremar la precaución en la segunda parte (Garganta arriba), las piedras mojadas, nos pueden dar algún susto.

 

Buen día……….SALUD.

 

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”

lunes, 19 de diciembre de 2022

Ruta: Circular Estación de Silos.

 

Domingo (18-12-2022) dos caballeros veleños nos juntamos en el habitual punto de encuentro; con las burricletas prestas y bien dispuestas, nos preparamos para las etapas más  invernales.  Queremos,  evitar los pasos embarrados y el agua acumulada de las últimas semanas;  cabalgar por lares más tranquilos,  sin sobresaltos, ni “destajos”,  pero que cunda la mañana por la ruta pactada.

Comenzamos la jornada, con temperaturas “templadas” (ya llegarán los dígitos negativos) y parapetados en un grisáceo paisaje de niebla,  “saturado”. Con las balizas correspondientes, vamos dejando nuestra estela por la “diferida”  pista asfaltada; mi escudero y amigo “Roberto El Bueno”, fiel y consagrado caballero veleño me acompaña por la estepa camuflada, vamos a intentar colorear la descolorida mañana.

Nos movemos con soltura por “la cómoda pista” y atravesamos  puentes levadizos,  envueltos en espesas mantas de bruma; amenas conversaciones por la Vía de la Jara, amplias parcelas inundadas y descarados sembrados emergiendo de los patatales agraciados. Tan ensimismados y entretenidos cabalgamos, que “el cruce marcado” nos hemos pasado; “pues ya que estamos en marcha, damos la vuelta en la conocida estación y alargamos la etapa.”

Cabalgamos “sin prisa pero sin pausa”, “todavía, no estamos ni en pretemporada” pero ; nos adentramos en la solicitada albufera alberchana,  en un continuo rodar y rodar; saludamos a los ciclistas y andarines que nos vamos encontrando por la despejada avenida, mientras sobre la marcha, continuamos alargando el tupido circuito. A nuestro paso, granjas embarradas, amables estampas pre-invernales y la  motivación renovada para continuar, que es lo más importante.  

Destacar de la ruta, en primer lugar, el continuar saliendo y disfrutando de cada jornada. Además, tiene su encanto cabalgar entre la tupida niebla y con el día gris que ha amanecido. Hemos podido contemplar los inundados parajes, cómo han quedado después de las generosas lluvias, presagio de fertilidad y abundancia  para las  estaciones venideras. “La vida es sólo un espejo y lo que ves en él, tienes que verlo en primer lugar dentro de ti.” “La abundancia no es algo que adquirimos, es algo con lo que conectamos.”

 










Resumiendo, ruta circular de 60 kms. Los principales caminos transitados han sido; Camino de Velada-Gamonal, Polígono de Torrehierro, Canal Bajo del Alberche, Vía Verde de la Jara (Silos), Carreterín del Alberche, Canal Bajo del Alberche, Gamonal-Velada.

 

Buen día……..SALUD.

 

“…..mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”.