martes, 6 de agosto de 2013

Ruta: Hacia Montesclaros por el camino de Talavera

Domingo cuatro de agosto, (a ver cuando decimos ya eso, de que “refresca el rostro”) diez caballeros veleños acudimos al concertado  lugar de encuentro. Con nuestras “burricletas” dispuestas, humor mañanero, tesón y bastante empeño, afrontamos otro reto. Reunidos en asamblea, entre todos acordamos, por el camino de Talavera hacia Montesclaros.

     Iniciamos la etapa con paso firme  hacia la cañada, “correctamente” agrupados y con mucho brío, vamos a la búsqueda del inmenso  Baldío. “Cabalgamos” por el “reseco”  y abundante arenal,  cerretes avistamos a ambos lados y la gran sierra, al fondo “dominando”. A nuestro paso, cuidadas viñas y huertas de agua bien  abastecidas, nos abren las puertas de “alguna subida”, ¡¡¡todos parriba!!!! entre tomillos y chaparros poco acicalados. Agrupamos la escuadra y hacia  la jovial senda marchamos;  en el afortunado rincón con  “emoción  entramos”,  entre matorral bajo, “algunas piedras” y el habitual vallado de canto “labrado”, rezuma fantasía y abundante encanto. Por estos “lares” andamos, cuando escuchamos la voz del “Gran Maestre”,  “se ha colado  al otro lado”-comentamos  “asombrados”. “Ten cuidado que hay ganado bravo” (alguien dice bromeando) “más adelante nos encontramos”, “¿por dónde se habrá metido el susodicho?” “hoy no es día para abrir nuevas vías”, mientras su voz vamos escuchando en el otro “cercado”….. Todos reímos con la “aparición” del maestro “despistado”. Seguimos la marcha,  cruzamos “la cañada” hacia caminos quebrados, que  son el rastro del invierno pasado, también el seco río vadeamos  y  en una vasta dehesa nos adentramos, “¿dónde estarán  los astados?” (en silencio nos preguntamos)mientras, para todas partes miramos, “por sí acaso”; un remanso de paz nos acompaña, también un  tupido misterio  y la intensa calma de  las ramas colgadas. Hasta que el “camino” se “inclina” y la “cuadrilla” se estira, “¡¡¡vaya trago que tiene la subidilla”!!!! ¡¡¡“como que íbamos a tener la mañana tranquila!!!”  Sofocos y algún “bufío” por el “cerro de San Pedro”, hasta que nos juntamos todos cuando coronamos al “apostol”. Diego “sin miedo”,  avisa y  con cortesía nos invita a conocer otra vía; Domingo “El Maca” y “El carpin” hacen “oídos sordos” y no quieren saber nada del “enemigo desconocido” y “con disimulo” enfilan el camino en otras lides recorrido. Entramos en el ingente  cerro  de jaras,  con matorral y  encinas  mezcladas por las  empinadas bajadas (“ algún día tendremos que subir”)  que a la agradecida umbría nos guían,  para llevarnos  a la pista  de los caleros y acercarnos a la aldea montesa. Nos encontramos con los compañeros “descarriados”   y juntos repostamos, abrimos el zurrón y a “llenar la andorga con devoción”. Diego, como “hijo adoptado” de la aldea,  es más avispado y visita a la “abuela” para que le enseñe la cocina y el jamón.  

"Ancha es Castilla...y el Baldío.."
"El pelotón, bien agrupado"


     






"Bajada de las colmenas"
"Senda de Talavera a Montesclaros"










"...y por sus estrechas veredas"
"...también cruzamos el río Guadyerbas"










"...nos perdemos por la tupida dehesa"
"...también tenemos cuestas..."










"...poco a poco vamos llegando..."
"Por la senda de las jaras..."










"...preparando la bajada..."
"...el líder la encabeza..."










"...Resguardados en la umbría.."
"Aparece Maestre J.María..."










"...al paso, los antiguos caleros..."
"Saliendo de Montesclaros











     Después del “papeo” y un buen  rato de cachondeo en la plaza del acogedor  pueblo, emprendemos el regreso; nos adentramos en el extenso encinar, “para mí, que hay un algo especial  en este afable lugar”. Un trío bicigrino (Martín, Diego y Gabriel)  muy decidido cambian de rumbo hacia la villa navalqueña, “vamos a ver la carrera”, nos comentan. Los demás,  continuamos la “marcheta”;  a Eduardo “El carpin” en el empedrado arroyo se le “encabrita” la burricleta; más adelante,  la “bestia” de Ángel, también pide ayuda y revisión de la “herradura”. Llegamos a la antigua  “Aldea de  Arango” y desde aquí, “topabajo” por la frondosa dehesa de tranquilidad cubierta y un silencio atronador, que  al  osado pelotón le embelesa; longevos alcornoques del  corcho  recién “pelados”, caminos por todos lados y la rebosante laguna que nos “apacigua” con la quietud de sus aguas. Atrás, dejamos la vía marcada en  los parajes adehesados, llegamos a la carretera, aunque esta no sea  nuestra voluntad  (por falta de “competencia” en las administraciones responsables –las incidencias “querer” reparar- para el camino “perdido” continuar)y  en el abrasador Baldío nos ha de dejar. Parafraseando al humilde pensador, "la demora de la justicia significa injusticia".  Atravesamos la árida estampa; una moqueta de pastizal, también melonares prestos para cortar, abrevaderos y estanques  para la sed del  ganado  calmar, bromas y comentarios “guasones”  que hacia el final de la jornada nos han de llevar.

"Camino de Montesclaros a Velada"
"Cruzando el arroyo Nadinos"



     





"Trío de ases..."
"....y todos hacia el minivalle...."










"...herrando a la burricleta"
"Entrada en Aldea de Arango"










"Casas de Aldea de Arango"
"Establos de la Aldea"










"Momentos de relax..."
"De recreo por el encinar..."










"..de paseo por el alcornocal"
"...contemplando la laguna..."










"...de bromas en el grupo..."
"...pareja con solera..."











"...dejando atrás, Gredos y el "pontezuelo"..."
     En resumen, ruta circular de 48 kilómetros, hemos transitado por la Cañada Real Oriental, camino de los Huertos, Cerro del Arriero, Camino de Talavera a Montesclaros, Camino de Montesclaros a Parrillas y a Velada. También hemos cruzado el río  Guadyerbas y el arroyo Nadinos. Hemos estado en la localidad de Montesclaros y en el antiguo “poblado” de Aldea de  Arango.


Pd: JoseMa, Ángel, muchas gracias por vuestra aportación fotográfica.


Buen día………SALUD

“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”


martes, 30 de julio de 2013

Ruta: Trashumancia hasta Ramacastañas y....


     Domingo veintiocho de julio, en la aldea veleña temperaturas “a la baja”,  para “templar” estas “enrarecidas” fechas veraniegas. El  trío aventurero, formado por  dos escuderos gamoninos  y un  veleño,  dispuestos a abordar  un reto inédito: a las Grutas del Águila  por la extensa cañada. Con las “burricletas” prestas, engalanadas para una nueva andanza y con el “alma aventurera”, partimos  hacia la desconocida épica “andorrera”.

     Emprendemos la etapa hacia las afueras de la villa veleña, buscando el camino de Arenas y otros laberintos poco escondidos. Amenizadas “chácharas” y de todo un poco hablamos para hacer más distendida la fresca  mañana. Atravesamos aletargados parajes “adehesados”, por una  tímida lluvia regados y el agradable olor impregnado en la maleza y  recovecos que dejamos a nuestro paso. Nos adentramos en la vasta cañada que hasta Ramacastañas nos ha de llevar  “sin la carretera pisar “, a pesar del escepticismo de Roberto “El Bueno”. “Cabalgamos” por  amplios valles de encinas y también arroyos secos cruzamos, admiramos el fluir del río en la sombría chopera,  levantamos la vista y las colosales montañas de Gredos, que  a lo lejos, nos abren sus puertas. “De momento”,  la jornada transcurre por “vías buenas y llevaderas” y un paisaje que continuamente cambia de “cara”. Mientras, a poca distancia, atisbamos la “prohibida carretera”; “¿para qué esperar, empezamos ya?” les comento a los osados escuderos: “padentro” al pastizal y lo que podamos encontrar” ; por pasos ganaderos y pastos pateados, es el rastro por  la trashumancia dejado y  “el camino que a buen puerto nos ha de llevar”. “¿Cuál es el camino que tenemos para  llegar?” pregunta “Kuman”,  con serenidad (Vaya “preguntita”, si en todo lo ancho nadie nos va a molestar). “Cada cual, elija el que mejor le ha de guiar”. A nuestro paso, retamas altas, un dorado  pastizal, piedras “estratégicamente” camufladas,  algún repecho con “algo de  dificultad”, humedales secos con “drugos” levantados, zarzales con los brazos extendidos nos “obliga a mantener despiertos los sentidos”  y  una prolongada  vereda por la vía de tradición milenaria, con gratas sorpresas al pasar y  variedad de “repentinos  ingredientes” que  hacen  las delicias de los  bicigrinos valientes. ¿Una señal nos avisa del cambio de  comarca? La sensacional cadena montañosa de nubes cubierta, cada vez más cerca, más sendas estrechas por la ancha cañada y pasos desconocidos “para alimentar las endorfinas y engordar con “ratillos divertidos”, en algún tramo cogemos la burricleta del ramal, por despistes y la emoción del momento.  Atrás, dejamos kilómetros de cañada (y en el tiempo, sembrada de mucha historia) para llegar a la localidad de  Ramacastañas, “consulto sobre un camino desconocido (que sale por un margen  del río) con un amable lugareño”….. En el longevo  pilón, Roberto  comenta, “a las cuevas a comernos la merienda”. A las “grutas” llegamos sin novedad; repostamos, abrevamos  y la “andorga llenamos”, comentamos las mejores “jugadas”  de la jornada y “el recao que nos espera cuando comencemos a escalar”.

"Camino de los Veratos"
Río Guadyerbas

    







Cañada Real Leonesa Occidental
"Kuman en acción"










"Dos gamoninos....y un destino..."

Trashumancia: breve historia









"Ensanchando la cañada"
"Avistando paisajes montañosos"










"Roberto ¿concentrado?"
"Cambio de comarca...."










"....y tramos de senda estrecha"
"No había por donde pasar, no..."










Antiguo puente: río Tiétar (N-502)
"Cañada : otra perspectiva"










"....desde Gredos nos vigilan..."
"Llegando a Ramacastañas"











     Iniciamos la vuelta, de primeras el río cruzamos y poco a poco el camino “se va empinando”; un repecho “algo serio”,  entre retamas por el  "piso"  agrietado y piedras bien afiladas, nos avisa que la dirección “es to parriba”. Merece la pena este “sofocón” y echar la vista atrás,  para la grandiosa estampa contemplar. Entramos en la sosegada calleja, jaras pintorescas, madroños vistosos y un pinar espectacular, su embriagador y peculiar aroma,  hacia otra dimensión paradisiaca  nos “eleva” y de paso, “las piernas también nos calienta”.  Salimos a la “cúpula” descubierta, llena de encanto y las “últimas cuestas”, entre el espeso jaral y un valle de matorral, la belleza sobrevuela por la distinguida sierra.  Nos relajamos, después de la  “torreta  conquistada”;  “ahora topabajo” a la aldea parrillana, descenso rápido, por caminos “bien cuidados” y de hechizo  inundados. “Parece que he pinchado”, nos avisa “Kuman”,  nada “preocupado”; paramos en la gasolinera de Parrillas, revisión de la “herradura”,  aire para la “burricleta”,  un respiro para los “burriclistas” y  “problema” resuelto con eficacia y esmero. Retomamos la pista  “conocida”,  un “intrépido” aventurero nos cuenta  su  “intento fallido”; “le ilustramos sobre el camino tantas veces recorrido”,  “gracias y otro día con más tiempo lo intento” - con ánimo nos contesta. Llegamos al río “vaciado”, animados  excursionistas  en el torrente jugando,  “cabalgamos” entre la gran dehesa  en  aparente  calma, un “aguilucho” se exhibe sobre nuestras cabezas, vamos avistando antiguas labranzas, reses  “vagueando” entre el copioso pastizal, ¿dónde se habrán metido la manada de cérvidos?  y  atrás,  vamos dejando el “corral cerrado”,  para dar por finalizada la jornada en la villa de Velada.

Cruzando el Río Tiétar 
"Salvando el primer escollo"
  

    







"Entre pinos, jaras y madroños"
"Espectacular estampa a nuestras espaldas"









"...seguimos subiendo..."

"Rincón de sutil belleza"









"Por aquí ando yo..."
"Elevados pinos nos protegen..."










"...subimos otro poco..."
"Llega el amigo Roberto..."










"Saliendo del resguardado pinar"
"Por la sierra al descubierto"










"Saliendo de Parrillas"

"Preparando la fugaz bajada"









Cruzando el Río Guadyerbas
"Por la dehesa de la Aliseda"










"Camino de Navalcán, Parrillas-Velada"
Perfil de la Ruta










     
     En definitiva, ruta circular de 68 kilómetros, los principales caminos recorridos han sido: Arenas de San Pedro, Parrillas-Navalcán, Veratos, Cañada Real Leonesa Occidental ( desde el Embalse de Navalcán hasta Ramacastañas ), Camino de las Grutas del Águila, Sierra del Águila, Camino de Arenas a Parrillas, de Parrillas a Velada. Hemos cruzado las localidades de Ramacastañas y Parrillas. También hemos pasado por los ríos Guadyerbas (ida y vuelta), Ramacastañas y Tiétar (dos puntos).


   Pd: Roberto, muchas gracias por la aportación fotográfica y el perfil.

  Buen día…………..SALUD 


“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”