Domingo
(18-01-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros
veleños nos presentamos “bien ataviados” en el habitual punto de encuentro.
Parece que el termómetro nos da una tregua y las temperaturas “se suavizan
algo.” La ruta propuesta y confirmada, con bastante atractivo, circular “a
Montesclaros”, posiblemente con la compañía de Ilde y “su cuadrilla.”
Comenzamos
la templada jornada, buscando “el
torreón de la Gamonosa”, por eso de entrar el calor, para ir “abrigados” toda
la mañana; “cómo pega a primera hora”, “siempre se me hace bola, hasta en
verano”, suspiros, resoplíos y bufidos, son las impresiones y frases más
compartidas por la repentina subida. No tenemos prisas y también, sabemos
gestionar “el no complicarnos”, esquivamos y pateamos charcos, mientras nos
escurrimos por los apacibles y serenos parajes cerreros. Saludamos a los
madrugadores y habituales andarines zorreros, dispersos por el entretenido
camino.
Por
estos lares, atravesamos las villas vecinas y “previa llamada”, vamos al punto
“pactado”, para encontrarnos con “el comando talaverano”. Saludos y damos
novedades a buenos compañeros “de viaje.” “Al tajo y nos contamos por el
camino” -comentamos. Continuos subes y bajas por el irregular paisaje, nos
salpicamos con el aguazo y algo de barro, por uno de mis rincones favoritos.
Escalamos pequeñas tachuelas, esperamos y nos agrupamos en los puntos más
elevados; amenas conversaciones sobre la marcha y todo un placer el volver a
coincidir con grandes celebridades de toda la vida del mtb (Ilde, Yubero,
Antonio y compañeros de las quedadas tieteras.)
Sin
novedad y sobresaltos, arribamos en Sotillo; en este punto, el grueso del
pelotón tira para la aventura de Montesclaros, “El Relatero” por otras
obligaciones, tiene que recortar la ruta -a mi pesar- y al final, también me
acompaña el escudero Roberto “El Bueno”, mientras nos despedimos de la animada
caterva burriclista. ¿Nosotros?, a lo nuestro, continuamos escalando por las
coloridas pendientes, desnivelado hormigón, callejas de encinas y enebros
chorreando nos guían por la conocida ascensión. Por la fugaz bajada, también
saludamos al amigo Diego “Sin Miedo” que está “reconociendo el terreno.”
Continuos
subes y bajas entre praderas ganaderas, el arroyuelo llenando sus reservas y
por pistas bien compactadas nos acercamos a la localidad montesa; en esta
ocasión “no hay avituallamiento ni parada obligada” y desde aquí, por la vía
más rápida para casa; la subida del depósito, el efímero descenso nos da
inercia para movernos y otear coloridas praderas, atalayas y antenas de fondo,
mientras pasamos de “puntillas” por segunda vez por las hermanadas localidades.
Desde aquí, dirección al pueblo gamón por sus entretenidos y rápidos toboganes,
las multiformes piedras caballeras “ondeando desde el alero”, entretanto sobrevolamos
el cómodo parque de atracciones. En la salida, el amigo Roberto “El Bueno”,
comenta que “va a volver a entrar” -por eso de redondear-. Me despido del fiel
hidalgo, antes de hacer “la pateado Gineta”, nos despedimos hasta la próxima
semana.
Destacar de la etapa, en primer lugar y contra todo pronóstico, las llevaderas temperaturas mañanera, el volver a coincidir y ver a antiguos compañeros burriclistas y sobre todo, el disfrutar de los paisajes y rincones naturales por los que nos movemos durante las distintas estaciones del año. “Si hoy no salió como esperabas, mañana será otra oportunidad.”
En
definitiva, ruta circular de 52 kms. Los principales caminos transitados han
sido, Cañada Real Leonesa Oriental, Camino de Velada-Mejorada-Segurilla- Camino
del Hituero, Antiguo Camino de Sotillo de Las Palomas-Cervera de los
Montes-Segurilla-Mejorada-Gamonal-Velada.
SALUD………….y
TIEMPO.
“….mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio….”
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