Miércoles (31-12-2025), con las burricletas prestas y bien dispuestas, seis caballeros veleños nos apuntamos a la última “charlotada” del año. Lo de menos es la ruta, lo importante es no perder esta buena costumbre ya asentada, de juntarnos en este día, para disfrutar y brindar por muchos más. En esta ocasión, nos acompaña Fernando “Boticas” –con experiencia y buen pedigrí- recién llegado a la villa, conocido entre los vecinos por su buen “hacer”; esperamos que te animes y compartas bastantes aventuras con la escuadra veleña.
Comenzamos
la jornada, el día se presenta gris, pero el termómetro todavía no nos amedranta,
¿propuestas? Tenemos que ir al pueblo vecino, a llevar “los víveres”;“El Lobo” –que
ha madrugado- nos espera en su cocina, “mimando y preparando la chosca con
esmero” para el especial avituallamiento fin de etapa. Damos los buenos días al
amigo “gamón”, soltamos la pitanza y “parriba a Mejorada” como, previa
invitación de Martín “El Fiero.”
Nos
remangamos para iniciar la conocida ascensión, “empezamos con el postre y sin
cotillón”; el desnivelado tramo de hormigón para entrar en calor y la llevadera
subida hasta la icónica atalaya, todo en un entorno peculiar; entre el bucólico
paisaje de encinas, muros de piedras
cerreras, la serena vacada atestiguando nuestra presencia, el continuo sube y
baja se sucede por el privilegiado escenario, mientras la palpable tranquilidad
con disimulo se hace la dueña de la situación, un “jabato” atropellado en mitad
del camino, mientras continuamos escalando por la compactada pista, acamada en la frondosa arboleda.
Tras
el fugaz descenso, atravesamos las localidades vecinas, todavía “adormiladas”,
pero engalanadas para sus tradicionales carreras de fin de año. César “El
Campeador”, nos invita a hacer “unos leñadores”; unos por aquí y otros por “la
convencional vía”, “nos vemos en el alto del depósito”- comentamos. Según vamos
avanzando, la espesa niebla nos va engullendo y con nosotros, borrando el
paraje cerrero; el amigo Francis “Sevilla”, todavía “con resacón del resfriado”,
nos alumbra “con sus velas, me voy a deshidratar”–comenta el exagerao-, pero
también, te vas “a limpiar.” Disfrutamos de la apacible y magnífica mañana, imbuidos
por el grisáceo óleo, mientras la cuajada bruma “nos borra del mapa.”
Por
sus borrosas callejuelas y trochas, atravesamos la localidad “fantasma”;
aterrizamos en la población “pepinera” y desde aquí, clausuramos la zona de montaña.
Sobre la marcha, amenas conversaciones; anécdotas varias, recuerdos del año que
agoniza, nuevas gestas, “bautismo”, entre bromas y risas de los congregados.
Atravesamos una parte del canal y la Ciudad de la Cerámica, con la sensación
térmica más baja –por la humedad- pero la niebla nos deja “ver algo más”,
saludamos a otros burriclistas que también se han animado. Según vamos
recogiendo los caminos, guardamos las parcelas, cerramos las granjas, vigilamos
el polígono, tímidamente se va asomando el sol; todavía en “periodo de descanso
activo”, vamos a llegar con adelanto, según el horario establecido por la
organización, “no habrá todavía ascuas”, “cómo se nota que hay chicha en la
cocina”. Circunvalamos la localidad gamona y llegamos “a la guarida del Lobo”,
para repostar, reponer fuerzas y clausurar la temporada.
Pues dicho y hecho, nada más entrar en la cocina lobezna, ya se respira la armonía y el buen rollo de la cuadrilla. Morcillas varias, panceta, “pitarra”, zumo de cebada, refrescos y agua del tiempo, para “pasar este ratillo”. Previa llamada, también se anima “al bocata”, el amigo Roberto “El Bueno”, con más zumo a granel –por si nos quedamos cortos- y un cuarto de queso, “para desengrasar.” Agradables momentos, departiendo de todo un poco, entre bocado y otro trozo “llenando la andorga”. Tras dar cuenta y dejar la mesa “tiritando”, brindamos a nuestra manera y nos despedimos con nuestras más sinceras peticiones, deseándonos lo mejor para el inminente año: Un feliz año 2026, para que continuemos pedaleando por esos caminos, cargado de nuevas aventuras, retos y muchos kilómetros más. “Los grandes logros requieren tiempo y paciencia; sigue pedaleando.”
Resumiendo,
ruta circular de 54 kms. Los principales caminos transitados han sido; Camino
de Velada-Gamonal-Mejorada-Segurilla-Cervera de los Montes-Pepino-Camino de la Talavera-Cordel-
Vía de Servicio N-V, Canal Bajo del Alberche, Camino de Mejorada-Talavera (Fábrica
de tomates), Camino del Pino, Camino de la Mesa Alta, Antiguo Camino de
Oropesa- El Casar-Torrehierro- Gamonal-Velada.
SALUD…………….y
TIEMPO.
“…mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio…”

No hay comentarios:
Publicar un comentario