lunes, 28 de septiembre de 2026

Ruta circular: Cuevas del Águila (Descanso activo.)

 

Domingo (27-09-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Primera etapa en el recién entrado otoño, estación que acentúa los cambios, “resalta la belleza, invita a reflexionar” e invita a dejar marchar; varias propuestas sobre la mesa, “de relajación”, antes de afrontar el reto anual en la fecha “oficial” (primer fin de semana de octubre); “los deberes ya tienen que estar hechos, a estas alturas.” Al final, “a las Cuevas del Águila”, según propone el amigo Gabriel “Machaque.”

Comenzamos la jornada, “con las intenciones claras, descanso activo”, para el recreo y la expansión; agradables temperaturas nos acompañan en la enmarañada mañana; distendidas conversaciones en la agrupada escuadra, con consignas que fluyen en estas fechas, que se han convertido en eslóganes; “ya no queda na”, “no hay que gastar nada, mejor guardar”, repaso del manual básico para estas exigentes contiendas,  para recordar (comer y beber “sin ganas”, ), de sobra sabemos que “no va a ser fácil”, además a día de hoy, tenemos previsión de lluvia, “aunque todavía es pronto, puede mejorar…o empeorar” –comentamos entre risas.

A nuestro paso, “algunas ciervas cruzando Trujillano”, mientras disfrutamos por el tupido encinar; salvamos los ríos de arena que vamos encontrando, algunas tachuelas que “afrontamos sin apretar”; buen rollo y armonía entre los convocados por el plácido rincón, mientras nos adentramos en “el minipuerto parrillano”; “sin prisas pero sin pausa”, la tendida subida “para reparar y oxigenar las piernas”, bien asentada entre piornos y jaras; sobrevolamos la acogedora serranía, nos recreamos desde su balconada, mientras “hozamos” entre madroños y el perfumado pinar; cabalgamos atizados por el frescor del río y sus frondosos aledaños, antes de aterrizar en la explanada recreativa de “Las Cuevas” ; desde este punto, por la vía asfaltada, divisamos cumbres conocidas y conquistadas en tantas “batallas”, que dan luz y alegran la jovial jornada, antes de arribar en Ramacastañas. Aquí, parada obligada “en la festiva jornada”, para hidratarnos y reponer fuerzas; fruta fresca, refrescos y una tortilla “a medio cuajar”, mientras disfrutamos de la buena compañía y la conversación de los preparativos y asuntos varios, antes de partir.

Desde aquí, nos colamos en “la pateada cañada”, un tramo de trashumancia por la irregular y entretenida avenida, antes de colarnos en la enrevesada dehesa de “Navalahierba”; nos abrazamos a la tendida subida, sobre una alfombra de hojas secas que crujen al pasar; tramos rotos y rasgados, engalanados con piedras sueltas que hacen más amena y divertida la asilvestrada ascensión; callejuelas de retamas y jaras, con algunas encinas salteadas y brazos de zarzas que nos quieren “acariciar”, guían nuestra pausada marcha, antes de salir al acicalado carril. Por estos lares, “planeamos” por la bien cuidada “autovía”, que nos enfila hacia el paraíso de Aldea Arango. Por el profuso encinar, buscamos la técnica y espectacular bajada “hacia el fondo de la nada”; avistamos buenos ejemplares de cérvidos en compañía y de paso, “también escuchamos los bramidos de la berrea”, todo un espectáculo disfrutar y “perdernos” por estos privilegiados escenarios. Sobre la marcha, paramos “a degustar una sandía” del generoso terrazgo antes de clausurar la fructífera ruta. Alberto “El Maestro Ceramista”, siempre lo da todo y se crece en las grandes plazas, “un todoterreno”; Martín “El Fiero”, llega bastante “trabajado”, con las tareas bien hechas y buena forma; Francis “Sevilla”, el más rodado, con muchas horas y kms en las piernas, ya sabe de “estos eventos y la importancia de la gestión”; Gabriel “Machaque”, siempre da la talla el día X, seguro que este año, tampoco va a ser menos. Por lo que, para todos, cabeza templada y paciencia “que no nos queda na.” Antes de finalizar la penúltima etapa “de descanso activo”, zumo de cebada fresca y pinchos para brindar por una temporada más.

Destacar de la ruta, la buena compañía y armonía entre los integrantes, además de los espectaculares paisajes de encinas, el pinar de la Sierra del Àguila, los extensos campos de jaras, los mágicos rincones de Aldea Arango y El Toril, además de la cantidad de ciervos que hemos encontrado a lo largo de toda la jornada. ”El éxito no es final y la derrota no es fatal; es el coraje para continuar lo que cuenta.”

En definitiva, ruta circular de 68 kms (900 m. D+.) Los principales caminos transitados han sido: Camino de Arenas-Navalcán-Parrilas, Antiguo Camino de Arenas, Carril de la Cuerda-Sierra del Águila, Camino de Ramacastañas, C.R.L.Occ.- Camino de la Navalahierba-Camino de Arenas, Carril de la Cuerda, Camino del Boquerón, Aldea Arango-El Toril-Camino del Torilejo-Velada.








                                                














SALUD…………y TIEMPO.

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”

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