lunes, 13 de marzo de 2023

Ruta: Circular Mejorada-Segurilla (ida y vuelta), Cervera de los Montes-Pepino-San Román-Marrupe-Gamonal.

 

Domingo (12-3-2023), seis caballeros veleños “nos personamos” en el habitual punto de encuentro, con las burricletas prestas y bien dispuestas para afrontar la jornada dominguera. Los más osados y tirando de galones (Roberto “El Bueno” y Martín “El Fiero”) se presentan de “corto”, sin miedo y dando ejemplo. Agradables temperaturas se auguran, yendo a más,  según avance la mañana. Algunas propuestas sobre la mesa, al final, la socorrida y digna etapa  de “Los Enebros”.

Comenzamos la jornada, “sin tener claro” cómo salir del pueblo; -ya, lo que nos hacía falta. Al final, viramos por la cañada, para encaramarnos al torreón de “la Gamonosa”; a primeras horas “hace pupa”, ya que escalamos sin anestesia, ni calentar “ni na”. Cada día,  “parece” más empinada la condenada cuesta; cada cual como pueda, “tenemos tela que cortar”; nos columpiamos por los límpidos parajes que atravesamos. Las generosas  lluvias de estos días, han dado brillo y tintes más coloridos  a los diferentes paisajes por los que nos “escaqueamos”. La calidad del aire, también se percibe más cristalina y limpia, mientras se deja  notar la etérea   fragancia de la impaciente  primavera.

A nuestro paso, cruzamos  distintas localidades, saludamos a numerosos  grupos  de burriclistas que vamos encontrando por el discontinuo itinerario; “cómo se nota el buen tiempo, salen como setas, por todas partes, dando color y luz al laberinto de trochas y caminos”. Amenas conversaciones “por estos lares”  para hacer más llevadero “el paseo”, rodeados de monte y campo asilvestrado; el amigo Gabriel “Machaque”  parece recuperado y  en tres salidas,  se viene arriba y  “se pone en cabeza”,  tirando con furor  por el corral de “las siete puertas”; esquivamos profusos charcos, arroyuelos recuperados  y “algunos pinreles” echamos a remojo en “la balsa de chocolate”.

Después del plácido camino, comienza otra etapa; subidas llevaderas y la estirada hormigonada de los Enebros; rincón de ensueño, que nos cobija y nos hospeda en su romántica habitación. Algún “calentón” en plena ascensión, aunque todavía, escuchando el desparpajo del  animado arroyo; Francis “Sevilla” está “en vena”, esta temporada se sale “del mapa”, después de un año de sacrificio y descomunales esfuerzos. El amigo Gabriel “Schweepping” queda maravillado con el entorno – aunque me extraña, no lo conocía- pero nos comenta, “que la presentación  hubiera sido mejor de bajada”.  Como de costumbre, en el concurrido “pilón”,  unos minutos para abrevar y reponer fuerzas y continuar la jornada.

 En el camino de vuelta,  agradables panorámicas adehesadas, monte profundo y paisajes regados, que hacen las delicias de los congregados; continuamos sumando desnivel por la abigarrada estampa, repechos conocidos que nos enfilan, sin perder el ánimo ni la sonrisas. Fotografías por aquí para complementar la etapa, los ávidos sentidos no dan abasto para absorber tantas  delicias y exquisiteces, mientras continuamos cabalgando entre andurriales y dejando atrás las poblaciones cerreras. En la localidad de Gamonal, tenemos “parada obligada” para hidratarnos con zumo de cebada y unos “platos de bravas”.

Destacar de la ruta, la belleza y el alegre colorido del monte, después de las lluvias de la semana pasada y en la sala de espera de la inminente primavera; no menos destacable el rincón de “Los Enebros” (subida a Marrupe) siempre impecable, cargado de encanto por todos sus poros, magia a raudales  y apto para el disfrute y deleite  de todo su esplendor. “La pérdida no es otra cosa que un cambio; y el cambio es el deleite de la naturaleza”.

En definitiva, ruta circular de 65 kms (900 m. D+). Los principales caminos transitados han sido; Camino de Gamonal, Cañada Real Leonesa Oriental, Camino de Mejorada-Segurilla-Cervera-Pepino-San Román-Marrupe-Segurilla-Sotillo-Segurilla, Camino del Hituero-Segurilla-Mejorada-Gamonal-Velada.

















Buen día………SALUD.


“…..mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”

 

lunes, 6 de marzo de 2023

Ruta: Circular Motores-El Parral-Aldea Arango.

 

Domingo (5-3-2023), seis caballeros veleños nos presentamos al habitual punto de encuentro; con las burricletas prestas y bien dispuestas, nos proponemos, para afrontar la enésima contienda. Dos compañeros “con altos cargos”, se van de llaneo; los demás, previo acuerdo, partimos hacia territorios navalqueños, con sierra de regalo; incluye,  “pensión completa”,  “cerrear”,  un laberinto de subidas,  con recortes de épicas etapas “de antaño” y que hoy, todavía continuamos andorreando y “degustando”.

Comenzamos la jornada y salimos a “pacer” por la zona más adehesada, dirección el pantano; mañana serena y agradable, después de que el tempranero airoteo se esconda y desaparezca ante nuestra presencia. Cabalgamos tranquilamente, “sin prisas pero sin pausa” por la vistosa pantalla, repleta de encinas y “una quietud pasmosa” que se adueña del profundo encinar. Salvamos repletos arroyos y profundas charcas, esparcidos por  el monte bajo y el camino arbolado.

Afrontamos sin sobresaltos la primera parte de la jornada y desde la localidad de Navalcán, comenzamos a “remendar” el entretenido “tobogán”. Con la Sierra de Gredos “al fondo”, nos motivamos, inspiramos y venimos arriba –bajando´- por este paraíso rural. “Aterrizamos” en la sonora orilla del río Tiétar; nos quedamos “pasmados” ante la tremenda estampa: la profusa corriente, prisionera entre cortados y brutales pedrancales. Reponemos fuerzas –por picar algo- mientras nos recreamos  con las afortunadas  inmediaciones y el encantado paisaje que nos hipnotiza.

Desde este punto, comenzamos “la etapa de montaña”; tendidas subidas que nos ponen a prueba y que nos “emboban y embelesan” por la serranía navalqueña. Cuando nos adentramos “en el pan y vino”,  mojamos en todos los repechos, encajonados entre altas paredes y lujosos cerretes. Nos escurrimos con soltura por la “estirada montaña rusa”; esperamos y nos agrupamos cuando “nos descolgamos” por las dominancias “del Águila”. Un callejón de pinos y extensos jarales,  nos avisan que la escalada ha expirado y nos enfrentamos a terrenos más llevaderos.

La cuerda, bien acicalada y arreglada –aparece en versión autovía -, se hace rápida, mientras nos detenemos a contemplar el espectáculo que nos brindan “unos cuantos gamos”. Otra panorámica,  que nos regala el relajado encinar y se disparan los recuerdos y añoranzas de tan buenas jornadas. Las antiguas casas y sus acogedores pobladores, antes de adentrarnos en la “ficticia y fantástica” postal del bosque. Nos recreamos por la “asilvestrada bajada”, rememorando antiguas jornadas, pero todavía sobreviven  el duende y los destellos de magia. En lo personal, cabalgar por estos lares, me sigue haciendo “tilín”, brindamos sobre la marcha y nos citamos para “trepar” el desgajado escenario. Por los llanos del “Baldío” cuatro gotas de agua comienzan a caer y olor a tierra mojada para clausurar la excelente jornada………….

Destacar de la ruta, la perenne tranquilidad que recorre todo el monte, el paisaje de encinas que hemos bordeado en toda nuestra ruta, así como el privilegiado entorno de Navalcán (río Tiétar, sierra del Águila) por el que hemos cabalgado toda la mañana. No menos impresionante, “el paseo” por el rincón de Aldea Arango y todo el bosque,  con parajes de antaño, bien conservados y que nos transportan y remontan a bastantes años atrás; épicas jornadas y que nos coronaban al llegar a sus fortificadas casas . “El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra….”


 Resumiendo, ruta circular de 64 kms (900m. aprox. D+). Los principales caminos transitados han sido: Camino de Velada-Arenas-Parrillas-Navalcán, Camino de los Veratos, Camino de Navalmoral, Cañada Real Leonesa Occidental, Camino de Talavera-Navalcán, Camino de Valcasillo, Camino Tiétar, Camino de Pan y Agua, Camino de Navalcán-Arenas, Camino de la Cuerda, Camino del Boquerón, Camino de Aldea Arango (Bosque, Toril) -Velada.
















Buen día…………SALUD.


“…..mil caminos por andar y mucho tiempo perdido, sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”.