lunes, 12 de junio de 2023

Ruta: Circular “Camino Antiguo –tradicional” de San Román-Marrupe.

 

Domingo (11-06-2023) ocho caballeros veleños nos presentamos a nuestro habitual punto de encuentro; con las burricletas prestas y bien dispuestas, preparados para la nueva contienda. Demoramos “la salida”, con algunos despistes en los preparativos (botes, guantes….)  que nos hacen retrasarnos en la hora de partida. Varias alternativas sobre la mesa, al final a San Román, sin rumbo fijo; otra cosa, es por dónde llegamos y por dónde salimos, por eso de estirar “el  corral”. 

Comenzamos la jornada burriclista, temperaturas agradables y el tiempo acompaña; sin prisa pero sin pausa, para “esperar al retardado”; Cruzamos la cañada “en modo pausado”, mirando y controlando la retaguardia, mientras,  otra “avanzadilla” van abriendo la pintoresca y ascendente vía. Escalamos el minipuerto del “Bonal”, todavía “desperdigados”, entramos en calor por el cómodo y empinado “arreón”. En la villa “zorrera”,  ¡¡¡por fin agrupados!!!, y otra vez, salimos disparos.

Desde este punto, “bicheamos” por las vecinas localidades, “rápidas sendas” y pasos fugaces que nos llevan a las poblaciones más  próximas. Discontinuos subes y bajas, mientras en la primera línea “parece que hay prisas”. Amenas conversaciones,  con los compañeros menos impacientes; la jornada “anónima”, promete larga , con sorpresas;  esto me dice la experiencia, cuando “no concretamos la propuesta”. Con solvencia y sin apenas darnos cuenta, atravesamos “el valle de las siete puertas”. 

Dos compañeros, por motivos varios se vuelven para casa; es lo bueno de estas rutas circulares, que tienen distintos puntos de escapada. San Román, nos abre las puertas del “camino tradicional”; antigua trocha, con una pendiente considerable, subida de las clásicas y con encanto, sobre un terreno quebrado y agrietado, pero no da margen de error, ni la mínima oportunidad a la aventura. Escalamos con estilo, “bufíos y suspiros” por la empinada “grieta”. A nuestro paso, también tenemos pista ancha, pero lo mejor del día; el laberinto de angostas y divertidas veredas, encajonados entre vallados empedrados, rústicos de secas estacas y  zarzas traicioneras,  que de vez en cuando nos atacan y se enganchan en la piel y eb las finas zamarras. Fantástico rincón, fresco y bien regado; se me ocurre, que en otoño, tiene que lucir todavía más, en todo su esplendor.

Después del empacho de sendas, aterrizamos en Marrupe; minutos para repostar y reponer fuerzas. ¿La vuelta? Dirección Sotillo, en armonía entre los integrantes, “caballitos” con relinchos incluidos  y desde aquí,  varias opciones ¿Cordel, Marrupejo, Vertedero, Mataburras? Será por alternativas. Al final, descendemos al cordel y la subida por “La Gran Muralla”, nada de lo dicho, pero también nos sirve este traje. Última subida “que nos pone a prueba” con sus “repechos descomunales”, pero que resolvemos con solvencia. De paso, vemos “los corpus en sus mejores versiones” de todos los pueblos por los que pasamos; también en Segurilla nos encontramos con el amigo “Medina” y cabalgamos “un ratillo” juntos y de paso, nos citamos por los parajes serranos. Nos hidratamos y llenamos las botijas, algunos; otros,  un refrigerio de recuperación “con chistorra” para afrontar los últimos kilómetros. Sin novedad, nos “escurrimos” por el liviano camino y las correspondientes tachuelas. Para clausurar, y brindar,  el amigo Gabriel “Machaque” nos invita a zumo de cebada fresca por la épica etapa y para “saldar la sanción” impuesta por “la nueva dirección”.

Destacar de la ruta, el paso del antiguo camino -San Román-Marrupe- que nos va dar otras opciones para enlazar la ruta por estos lares. Empinada subida al principio, sobre un terreno irregular, que nos “obliga” a ir centrados y con la vista fija en cada pedalada. Para rematar, la divertida madriguera entre un laberinto de  sendas,  con estrechos pasos y con varias salidas  -la oficial y otra, a mano derecha,  que nos lleva a La Hinojosa- . “La fuerza sin control no sirve de nada…..Constancia, paciencia e ilusión son pilares fundamentales para ganar tablas….”

 

En definitiva, ruta circular de 73 kms (1000 m. D+). Los principales caminos transitados han sido; Cañada Real Leonesa Oriental, Camino de Los Huertos, Camino del Bonal, Camino de Velada-Mejorada-Segurilla, Senda de los Contrabandistas –Leñadores-, Camino de Segurilla-Cervera de los Montes-Pepino- San Román de los Montes (Siete Puertas), Antiguo camino de San Román-Marrupe-Camino de Segurilla-Sotillo de Las Palomas- Velada (Cañada Real Leonesa Oriental), Camino de Buenaventura-Segurilla –Gran Muralla-, Mejorada-Velada.

 
















Pd: las fotografías están en orden inverso a la realización de la etapa. 


Buen día……..SALUD.

 

“…mil caminos por andar y muncho tiempo perdidos sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio………”

martes, 6 de junio de 2023

Ruta: Circular Arenal del Lobo-Salabroso-Alihares-Carril de las Mulas-Gamonal-Mejorada-Segurilla-Senda de los Leñadores-Velada.

 

Sábado (3-6-2023) tres caballeros veleños nos presentamos en la habitual punto de encuentro. Jornada especial, ya que recibimos al amigo “Marci”,  con raíces y experiencias veleñas (Ilustrado de Atocha, Marqués de Retamoso y Condestable de Collado) bien acompañado de su  familia. Para tal evento, y aprovechar la “lujosa visita”, también incluimos comida y cena, junto con caballeros honoríficos –ahora, en el retiro- de la laureada escuadra veleña. “Por orden” del ilustre invitado, diseñamos una etapa “donde abunde el paraje adehesado”, además, en el mapa local, ponemos alguna tachuela, con guinda incluida, para hacer una etapa combinada. 

Iniciamos la jornada, Martín “El Fiero”, Alberto “El Maestro Ceramista” y “El Relatero”, en representación de la longeva mesnada; queremos agasajar al ilustre invitado,  con una jornada que esté a la altura de su propuesta y  expectativas. Después de las lluvias caídas la noche pasada, nos encontramos con los clásicos caminos bien regados –así,  no cogemos polvo, comentamos-. Los generosos chubascos han dejado el campo “en su punto”, para disfrutar de la apacible mañana y a los ávidos sentidos, alimentar.

Desde “el minuto uno” el amigo Marci, queda “extasiado” por el plácido encinar; amenas e interesantes conversaciones por las tranquilas vías, según vamos informando al invitado,  del nombre de “las fincas colindantes” y  principales caminos que vamos transitando. Sobre la marcha, despertamos al monte adormilado, un remanso de silencio y tranquilidad inunda la privilegiada estampa. Parcelas empapadas de vida, rezuman reparadores olores y belleza sin igual, que nos embriagan y nos hacen claudicar de rodillas en el  prodigioso  encinar.

A nuestro paso, por el afortunado rincón, entre bromas y risas  por la postal arbolada, “abrimos la cámara y ponemos la barbacoa a funcionar”;  un raposo se escurre sigiloso por el vallado cercado; la repanchigada vacada con sus terneros,  ni se inmuta de nuestra discreta presencia, un cérvido ágil,  “vuela” por encima de la oxidada alambrada y una piara de “guarros”, nos hacen “la ola” y salen a nuestro encuentro. Por la dehesa más profunda,  “encarcelada” y  asilvestrada, abrimos porteras “piratas”,  que enjaulan y  se adueñan del agraciado paisaje, que  con el paso  tiempo –si no remediamos-  “se perderán del dominio público”. 

En la segunda parte de la jornada, desde la localidad vecina de Gamonal, nos configuramos en “modos escalada”. Con solvencia, resolvemos los repechos que nos encontramos, reposando por los parajes más elevados  de “Las Piedras Caballeras”; seductores perfumes cerreros,  que se escapan de entre las piedras y las chaparras,  “nos dan alas” por el discontinuo sube y baja. Cuando coronamos, nos encontramos con el amigo Francis “Sevilla” y nos le llevamos “de una oreja”,  para rematar la faena. Mejorada  y en Segurilla,  “la ratonera y divertida senda de Los Leñadores” para “encender la traca”.  Encantados,  salimos de la serpenteante madriguera y  desde aquí, “en volandas” por el camino rural, sin novedad ni  trasbordos, correspondencia con línea cinco, enfilamos a Velada.

Destacar de la ruta, en primer lugar, la visita de nuestro amigo Marci para conocer el –su- entorno. Tenía ganas de conocer y adentrarse en los parajes adehesados de nuestro-su pueblo y aledaños. Suerte tuvimos, ya que por la noche,  cayó un buen champlazo, que nos regó el acogedor escenario, lo que contribuyó, todavía más, para que la jornada se tornara de excepcional . Pudimos disfrutar de la magia y esplendor que nos brinda el virtuoso  encinar. Zonas de belleza a raudales, como el rincón de los Alihares, con  todo el conjunto de encinas que engalana  la extensa dehesa. Además, “la opcional”, fue “de matrícula”; reunión en familia y amigos-as, zumo de cebada fresca-fresca “a granel”, con exquisitas viandas, productos de cercanía y manjares que dieron para comer y cenar. Jornada para enmarcar.  ”El verdadero  viaje del descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en observar con ojos diferentes”.

Resumiendo, ruta circular de 60 kms. Los principales caminos transitados han sido: Camino Real-Arenal del Lobo, Camino de la Corchuela, Camino de Navalcán-Calera-(Salabroso)-Velada-Oropesa, Carril de las Mulas-Camino de Casa “Quemá”, Monte Nuevo, Camino de Gamonal-Mejorada-Segurilla, Camino de Los Leñadores (Contrabandistas), Camino de Cervera de Los Montes-Segurilla-Mejorada-Velada.

 


                                          







                                              





                                                 

                                               

Pd: Martín, muchas gracias por tu aportación fotográfica (2).

Pd1. Las fotografías, están en orden inverso al fantástico día que pasamos. También, tuvimos sesión de paseo, para "hacer hambre" y cenar.  

 

Buen día……….SALUD.


“…mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”