lunes, 12 de agosto de 2024

Ruta: Circular Puertos: El Sidrillo-El Pico-La Centenera-La Francisca.

 

Domingo (11-8-2024), previas llamadas y mensajes  del día anterior, confirmamos “etapa de montaña”, para aliviarnos y esquivar la ola de calor que se pasea por los llanos. Volvemos a la localidad de Arenas, ¿hay mejor alternativa para estos días? Con las burricletas prestas y bien dispuestas, afrontamos otro día de fiesta montañera; Ocho caballeros veleños nos apuntamos al evento montañero, que incluye “pensión completa de puertos” y  el frescor de Gredos . También, tenemos dos  invitados de lujo, nos acompañan “Olvi” y Pepe “Keway”, expertos y muy conocedores de estos territorios serranos.

Comenzamos la etapa, callejeando por las vacías calles de Arenas, antes de entrar en el sombrío Berrocal; en esta ocasión, lo circunvalamos para evitar “algo de subida”; entre el tupido pinar, parajes tranquilos y frescos que agradecemos, bien agrupados, amenas conversaciones entre los-as integrantes del curtido grupo. Nos dejamos llevar hasta “La Parra”, antes de adentrarnos y escalar por  “las parcelas Marianistas”, donde “la orquesta de chicharras” ya tienen ritmo en su “cantar”, mientras nos recreamos con las vistas de los conocidos picachos que ondean al fondo. Sin apenas darnos cuenta, nos adentramos en la fugaz y divertida bajada por el  sombrío laberinto, hasta “La Villa”.

Desde “la cañada”, continuamos la ascensión por el angosto callejón, nos acompañan el frescor de los arroyos, la frondosa arboleda, reposando en la umbría y las huertas recién regadas. Nosotros, a lo nuestro, “la eterna subida” -recordamos la nocturna a Salamanca- hasta San Esteban, donde de refilón nos refrescamos y llenamos la botijas, antes de encaramarnos en el estirado puerto. La consigna es clara, “cada cual a su ritmo y sin apretar”; se hace muy amena y llevadera la trepada, intercambiando experiencias y aventuras, con las lustrosas cumbres como testigos de nuestro paso. “Olvi” nos comenta “que disfruta mucho en las subidas” -y comprobamos su sobrada pericia-; risas y bromas entre los congregados-as “….y os queríais quedar en el llano….” cuando en cada curva nos atiza el aire fresco y los sombrajos abundan en cada pedalada. Raquel “Mc´Gregor”, la dama veleña, sobresaliente, da la talla y con su alegría anima la tendida subida. Refrescón en el concurrido pilón, antes de afrontar el último tramo por el generoso pinar. Conquistamos “otro puerto”, para enlazar con “El Pico”; Martín “El Fiero” y César “El Campeador”, se “calientan” con otros “ciclistas” y tiran hacia la cima sin mirar ni levantar la cabeza. De uno en uno , vamos coronando la solicitada cumbre; minutos para reponer fuerzas e hidratarnos, fotografía de rigor e intercambio de impresiones y un vistazo desde el privilegiado balcón.

Reemprendemos la marcha, “descenso controlado” por el mítico puerto; estiramos las piernas y nos relajamos, antes de “colarnos” en los afortunados paisajes de “La Centenera” y las genuinas vistas  con las que nos agasaja, oteando el valle a media ladera. Un día más, deleite y disfrute por estos lares, por las auténticas panorámicas, arrastrándonos hasta sus destacadas cúspides. Con oficio y vigor,  afrontamos “otra magra”; Pepe “Keway”, sobrado y controlando -sabe de que va esto- nos va ilustrando con información de la zona y anécdotas varias; sabemos donde está “el punto crítico”, comemos y bebemos sobre la marcha, “vamos reservando” -creo- para no “caer” en el último kilómetro.  Sin novedad, “otra cima que coronamos” y preparamos la vuelta para asaltar la última cumbre de la jornada. Algunos compañeros-as, nos comentan que “se van derechos a Arenas” -quieren un baño, un refrigerio y recoger las croquetas-. Rápido descenso hacia el Arenal y el Hornillo por el profuso pinar…..Antes de afrontar “La Francisca.” Me acompañan “tres escuderos de garantías”;  con templanza,  hacemos una ascensión cómoda por la agraciada serranía, sin prisa pero sin pausa, tampoco se resisten “los dos tramos más empinados” de esta pantalla, antes de arribar en “el congelado pilón.” Unos instantes para refrescarnos y recrearnos en el descenso, con pensamientos delirantes por el serpenteante paraíso, engullido por un torrente de pinos hasta la villa de Arenas. Luci “Fromme” con seguridad y sobrio acomete esta empresa; César, algo más tranquilo, “no se atraganta” y para el amigo Gabriel “Schweeping”, por su empuje y tesón,  el premio a la combatividad.   En el punto de partida, nos reunimos con nuestros-as compañeros-as de fatigas, para brindar todos-as juntos-as por la excelente etapa; refrescos, “ríos de zumo de cebada fresca” y exquisitos aperitivos, para comentar las mejores jugadas.

Destacar de la ruta, además de la excelente compañía, el disfrutar -una vez más- del frescor y las espectaculares vistas que nos regala la montaña. Majestuosos rincones del valle, vistas de las cimas de más de dos mil metros de la cara sur y  generosos fotogramas desde las distintas cumbres conquistadas para el deleite de los sentidos. “Toda conquista comienza con la decisión de intentarlo.”  “La magia está en cada rincón, sólo hay que observar atentamente.”

 

Resumiendo, ruta circular de 65 kms (1700 metros D+). Los principales caminos transitados han sido Camino del Berrocal-Los Marianistas- Camino del Saucedo- La Villa-Cañada del Puerto, Camino de San Esteban del Valle- Alto del Sidrillo, Puerto del Pico- Puerto de la Centenera-El Arenal-El Hornillo- Subida a La Francisca (por el mirador estelar), El Hornillo-Arenas de San Pedro.


Pd: las fotografías están en orden inverso a la realización de la ruta. 

Pd1: Francis, Pepe, muchas gracias por vuestra aportación fotográfica (2, 1.)

 















Buen día……….SALUD.

 

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no queda tiempo ni sitio…”

 

 

lunes, 5 de agosto de 2024

Ruta circular. Subidas Puertos: Techo del Mundo-Pedro Bernardo-Serranillos-El Pico.

 

Domingo (4-8-2024), previo acuerdo e invitaciones, para realizar una “etapa montañera”, en esta ocasión, el arco de salida lo ponemos en la localidad vecina de Arenas de San Pedro. Cuatro caballeros veleños nos apuntamos para el evento montañero, “etapa larga y puertos”, nos comenta el amigo Alberto “El Maestro Ceramista”; con las burricletas prestas y bien dispuestas, “así sea”, jornada “de fiesta y míticos puertos.”

Comenzamos la jornada “mentalizados y preparados”  para “la escalada”; nada más salir, “sin protocolos ni anestesia” vamos cogiendo altura por el privilegiado entorno, limpio y bien cuidado “por si acaso.” Amables temperaturas nos acompañan, entre sombras, por el espeso pinar, frutales bien cargados  y olor a “menta” recién cortada. Amenas conversaciones “por estos lares” disfrutando “del paraíso” y  las genuinas vistas que nos brinda. Descenso fugaz y divertido entre parcelas y huertas, para entrar de refilón en “Mombeltrán” y aterrizar en la Cañada, -con extravío incluido-.

Desde este punto, comienza el festival de “continuadas subidas”. Duros repechones (20%) por la pista hormigonada, que nos prueban, “pero a la sombra -para consolarnos-“ antes de entrar en Santa Cruz. Desde aquí, el tendido y largo puerto -por camino-; la consigna es clara, “ritmo tranquilo, sin apretar”; disfrutamos de las virtudes y bondades que nos ofrece el  profuso pinar, de la perfumada sierra con un surtido de olores que nos “dan alas”, repleta de pilones con agua cristalina y helada -a cada paso-  lo que nos permiten mantener las botijas con agua fresca. De todo un poco vamos hablando por la cómoda ascensión, “ya llegamos” comentamos, pero tenemos que coronar “el Techo del Mundo”, pasar por “la zona devastada por el fuego”, que tardará años en recuperarse, antes de entrar en otro tramo de agradable umbría, que nos acercará a la primera cima. Bajada rápida por la espesa arboleda hacia el área de descanso; unos minutos para hidratarnos,  reponer fuerzas,  comentar la jugada y “visualizar” los próximos parajes y subidas.

Reemprendemos la marcha, en nada, comenzamos a saborear “otra magra”; al tran-tran, “sin apretar”, comenzamos agrupados, pero en la primera curva, el amigo Gabriel “Machaque”, se baja “a contar mariposas”….los demás, a lo nuestro, sin descuidar la retaguardia; van pasando los kms, nos adelantan algunos ciclistas con estilo, otros, descienden, una eléctrica llaneando también se exhibe, a la vez que los paneles informativos van restando dígitos, mientras en pleno espectáculo de la naturaleza,  se columpian “las antenas”…curveamos, agradecemos los metros de sombras y desde la herradura de “La Pellejera”, ya intuimos la deseada cumbre. Unos instantes para refrescarnos en la solicitada fuente, intercambiamos impresiones con “los vascos”, llenamos las botijas y cada cual “a su olivo.” Fotografías de rigor en el antiguo cartel para inmortalizar “otra ascensión”, antes de degustar y recrearnos con las afortunadas estampas serranas.

Rápido descenso, atravesando la gratificante serranía, para buscar la pista del Alto de la Casa; tramo cómodo de tendida subida, con impresionantes vistas “al Cabezo” y pistas en otras etapas conquistadas (¡¡¡¡¡Qué recuerdos!!!), esperamos y nos agrupamos, enlazamos con la enésima avenida; tramos de piedra suelta que vamos esquivando, haciendo la trazada más sencilla, antes de arribar en “la charca del Horco”, reconocemos pueblos serranos, nos adentramos en zonas sombreadas y taladas. ¿En la bajada? ¡¡¡Sorpresa!!! El camino molido por “las maquinarias”, un mar de arena triturada, parece que surfeamos, precaución porque piedras y roderas están bajo el fino arenal….Se hace “pedante” y dificultoso el bajar -tardamos más de lo normal-….Al salir, coincidimos “qué mal…..” blanquecinos de polvo, parece que salimos de moler harina…..Ahora, nos queda coronar “El Pico”…Martín “El Fiero”, arremete en cabeza…Estamos curtidos en estas batallas y salvamos con garantía y solvencia la etapa montañera. Una parada rápida, para “quitarnos la berenjenas y refrescarnos. Para clausurar la jornada, todo de bajada, en solitario descendemos el laureado puerto, por la vía rápida,  enlazamos con la pista de la Centenera -miramos de reojo el tramo de escalada-  y por las Morañegas, llegamos a nuestro destino “casi con el objetivo cumplido.”  Para brindar por la exitosa etapa, zumo de cebada fresca, pinchos rebozados, mientras comentamos sobre posibles etapas.

Destacar de la ruta, el frescor de la mañana durante todas las subidas realizadas, parajes sombreados y las espectaculares vistas de todo el valle -cinco villas-, cumbres más conocidas de la Sierra de Gredos. No menos importante, durante toda la ruta, la cantidad de pilones y agua fresca que vamos encontrando, tanto para hidratarnos y en caso de “apuros” darnos algún baño. “Un pájaro posado en un árbol, nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama, sino en sus propias alas.”   

Resumiendo, ruta circular de 83 kms (1800 metros D+). Los principales caminos transitados han sido Camino del Berrocal-Los Marianistas- Camino del Saucedo- La Villa-Cañada del Puerto, Camino de Santa Cruz- Techo del Mundo-Puerto Pedro Bernardo-Puerto de Serranillos, Camino Alto la Casa del Pinar,  Camino del Horco, El Colmenar-  Puerto del Pico- Pista de la Centenera- Camino de Las Morañegas-Los Marianistas-La Parra- Arenas de San Pedro.

 Pd: Martín, muchas gracias por tu aportación fotográfica (2). 


                                                     








 

                                                  

                                                 





Buen día……….SALUD.

 

“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio…”