martes, 10 de abril de 2018

Ruta: Circular San Román de Los Montes

Domingo, ocho de abril y ya lo dice el refrán; “en abril aguas mil”, pero,  menos mal  que en la jornada de hoy,   nos va a permitir salir; diez caballeros veleños acudimos a nuestro habitual punto de encuentro. En esta ocasión, después de algún tiempo ausentes, nos acompañan  Luci “Fromme” y Francis “El Paciente”; otro quinteto,  de los más guerreros  del pelotón,   hacia tierras extremeñas en busca de novedosas  conquistas han partido. Los que por aquí nos quedamos, una tirada larga hemos planteado, para evitar el barro y no “mancharnos demasiado”. Aunque,  algunos compañeros, ya nos avisan “ya veremos hasta dónde llegamos”. 

Iniciamos la jornada, por el camino de gamonal,  marchamos hacia el polígono industrial,  en busca del tedioso canal; en los primeros kilómetros, marchamos bien agrupados por el camino asfaltado; comentamos asuntos varios entre los congregados, no perdemos de vista la retaguardia y aunque “algo desperdigados”, al principio no nos distanciamos demasiado. Roberto “El Bueno” y Luci,  toman “el mando” por el interminable canal, no sabemos dónde quieren llegar a esa velocidad ¡¡¡¡ vaya manera de pedalear!!!; por la concurrida vía, saludamos a bastantes burriclistas y “carreristas” que también han  salido a “invadir la cuidada pista”. A nuestro paso, alfombras verdosas, parques floridos y las abastecidas chorreras de agua con sus amenas  y reconfortantes melodías  nos acompañan. Por momentos, perdemos de vista “a la pareja de escapados”, me recreo tirando fotografías y empapándome con las pintorescas  estampas, lúcidos  sonidos y generosos aromas  que nos regala este día. Más adelante, me detengo a esperar, más fotografías e Ilde “El Suegro”, me avisa, “no viene nadie detrás”.  Por estos lares, unos metros más adelante, se reengancha Alberto “Cebra” que ha preguntado por la parte trasera  y ha volado “hasta darnos caza”. Nos agrupamos los que quedamos y por Serranillos nos perdemos; atravesamos la esparcida urbanización, escalamos el repentino repechón y por “Los Reguerones” hacia San Román nos enfilamos; al fondo desde el privilegiado rincón, nos recreamos con la genuina visión de  El Piélago, que se “deja intuir”  entre un mar de nubes camuflado; también,   atravesamos la aldea montesa y en la conocida fuente,  esperamos y nos agrupamos. Desde este punto, nos configuramos en modo escalada y en el fantástico escenario  nos adentramos; por el tramo hormigonado, aparecen las delicias más exquisitas; el generoso arroyuelo regalándonos su particular serenata, pasos de dibujos animados sobresaliendo entre  los retorcidos enebros y extensos  vallados empedrados, inundados de  “barbas de viejo”  y reluciente musgo tapizándolos: “Las mejores cosas de la vida no son cosas, son sentimientos. Nos se compran, se obtienen gratis. No se venden, se regalan…..” De uno en uno vamos coronando, Ilde marcha en busca del Maestro y los demás, hacia “el pilón nuevo”  a repostar marchamos.  Compartimos viandas y dulces, fruta fresca para recuperar fuerzas y en el camino de vuelta sobresaltos evitar.

 







































Reemprendemos la marcha, dirección “Cuatro Caminos” por la vía blanda, “perjudicada por las recientes lluvias caídas”,  esquivamos  charcos de todos los tamaños  y con el eterno debate de “la bicis a motor” (¿sí o no?); a buen ritmo,  escalamos los tramos correspondientes que vamos encontrando; también, nos inspiramos  dentro del acogedor paraje cerrero, rodeados de un vergel de  encinas y el clamoroso silencio; sin dejar rastro y apenas darnos cuenta,  cruzamos la aldea de Cervera y por el asfaltado  camino rural (“Recordando cuando estaba sin asfaltar”)  “volamos” una vez más; somos testigos de la explosión primaveral que rompe el paisaje “cagarrache”, dando  un brillo colorido y  pintando nuestro cabalgar de un chillón verdoso y  amarillo. Atrás,  dejamos Segurilla, también cruzamos Mejorada y desde aquí, “un cuarteto” hacia Gamonal marchamos. Con soltura nos descolgamos por el animoso tobogán, salvando los repechos que salen a nuestro encuentro por la vía resquebrajada y después de  un fugaz descenso, dejamos al caballero gamón en sus aposentos. Los demás, trepamos “por la Jineta” y en el punto de partida, coincidimos con los demás compañeros que iniciamos la etapa; estiramos, damos novedades y hasta la próxima semana (Si el tiempo lo permite).










En definitiva, ruta circular de 70 kms, los principales caminos transitados han sido: Camino de Velada-Gamonal, Polígono Torrehierro-Canal Bajo del Alberche-Serranillos-Reguerones-San Roman de Los Monte-Marrupe-Cuatro Caminos-Camino de Sotillo-Cervera de Los Montes-Segurilla-Mejorada-Gamonal-Velada.


Buen día……………SALUD.


“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….” 

martes, 3 de abril de 2018

Ruta: Antiguo Camino de Segurilla a Sotillo de las Palomas.


Domingo, uno de abril, en el habitual punto de encuentro, nos damos cita quince caballeros veleños. Poco a poco, vamos recuperando efectivos, Cristóbal “El Nazareno” acude a la llamada burriclista, después de algunas ausencias festivas.  Escuchadas  las posibles propuestas, la mayoría  nos animamos con la marcha cerrera hacia Sotillo de la Palomas; aunque,  un  trío de compañeros  “no quieren cuestas” y optan por otro tipo de terrenos.

Iniciamos la etapa  hacia  “los perales”,    para enfrentarnos (“sin anestesia”) a la empinada y “ofuscada” torreta de “La Gamonosa”; “cada cual como pueda” es nuestro conocido lema, pero,  no sé qué pasa, “que a  todos nos calienta”,  independientemente de cómo  vayamos. Aunque los caminos están bien compactados, también esquivamos regueros y charcos; cruzamos las villas vecinas, pero sin tener “claro por dónde vamos”, pero  desde la villa de Segurilla, buscamos pistas más animadas y tranquilas; nos montamos en un continuo sube y baja, con repechos y duras cuestas  que reposan en los asilvestrados y acogedores  cerros; escalamos con el cansino ritmo de fondo  del “cu-cu-cu-cu” y algo más lejos, “desde los barrancos”,  me sobresaltan  los asombrosos “chillidos” del águila,  que rezumban por estos   recónditos  y  “olvidados” parajes; nos recreamos con la nevada sierra al fondo y el contraste multicolor que el tupido encinar nos regala.  Sobre la marcha, esperamos y nos agrupamos tantas veces como sea necesario;  aunque hay “conato” de acortar hacia “Cuatro Caminos”, al final, todos optamos por el mismo destino; con muchas ganas y brío, con sobradas  garantías,  salvamos cuantos desniveles  vamos encontrando por el rincón privilegiado: “No le faltan encantos a este hermoso rincón, ni tampoco amaneceres para los que merezca la pena despertar”. De sobra, es conocida mi preferencia y admiración por esta etapa, como “La Elegida”, por agradables sensaciones, difícil de explicar. Arribamos en Sotillo, destino para repostar y abrevar, minutos de relax e  intercambiamos opiniones y viandas antes de marchar.

 










Reiniciamos la marcha, ¿qué os voy a contar del camino hasta Cervera? Con “el cuchillo entre los dientes”, nos toca apretar y con las repentinas cuestas,  bregar; tramos de grava suelta y piso de hormigón para aderezar algún temido repechón; desde el abigarrado tobogán, cruzamos el arroyuelo bien cargado y  que durante nuestras andanzas,  ha dado para chapuzones y tantas divertidas anécdotas. Nos hacemos con todos los tramos empinados y  en la penúltima  cima,  volvemos a esperar; descendemos hacia  la localidad montesa y aquí, nos desvían “por el desfile de la comitiva”. Hacia Segurilla “volamos”, desde la primera línea han “tocado retirada” y marchan “en volandas” con Martín "El Fiero" en cabeza; desde la parte trasera, “algo más tranquilos”, nos deleitamos, admirando  las anchas y floridas praderas que ante la escuadra veleña “pasan a toda prisa”; volvemos a cruzar las aldeas cerreras  y con  el amigo Roberto “El Bueno”, marcho hacia Gamonal, con  intención de “alargar  algo más la etapa”. A nuestro paso, otras tantas pendientes "echamos al saco", más pasos quebrados y blandos y algún charco, que  también sorteamos; en la villa gamonina, se repite la jugada  “tenemos otra  procesión” y  la despedida de rigor del caballero gamón. Callejeo por  la apreciada y  querida localidad y por “El Carril de Las Mulas” me entretengo “con las musarañas”, disfrutando con las minucias que voy recogiendo por el pausado camino, pero sin bajar la guardia. Cuando me adentro en “El Camino Real”, me atiza el aire de cara, por los pasos embarrados y de charcos llenos, que  hacen más pesada la marcha entre la cercada dehesa. Sin más novedad, llego "entero"  a mi destino, pero antes de marchar, visito “La Tasca del Maca”, donde algunos compañeros, tienen parada obligada y han vuelto a parar,   para repostar.

 














Resumiendo, ruta circular de 64 kms, los principales caminos han sido: Camino de Los Perales, Camino de Velada-Mejorada-Segurilla, Camino del Hituero, Antiguo Camino de Segurilla-Sotillo de Las Palomas-Cervera de los Montes-Segurilla-Mejorada-Gamonal-Carril de Las Mulas-Camino Real-Velada.


Buen día…….SALUD.


“….mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo ni sitio….”