Domingo
(31-05-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cuatro caballeros
veleños hacemos acto de presencia en el habitual punto de encuentro. Barajamos
algunas posibilidades, “como está la orilla serena y la semana pasada hicimos
montaña”, una tirada larga a la localidad de la Estrella, es la propuesta
pactada. Aceptamos, aunque algunos compañeros, recortarán -según nos comentan.-
Para estas rutas de mayor envergadura,
habría que salir media horas antes, acordamos.
Comenzamos
la jornada, agradables temperaturas nos refrescan a primera hora de la mañana,
aunque la previsión es ir “in crescendo” durante el día. Pues lo dicho,
cabalgamos “relajados”, conversaciones varias y animadas, circunvalando
“corrales y caminos”, disfrutando de la tranquilidad mañanera, de las
diferentes tonalidades de cortinas amarillas, que achicharran la estirada
llanura y se extienden con nuestra presencia. A lo largo del camino, la cosecha tumbada en algunos tramos, a lo lejos ya empaquetada.
En
la localidad calerana, cogemos el ramal de “la vía jareña”, a estas horas, ya
“ocupada” por algunos andarines-as y otros burriclistas. Lo dicho, a nuestro
paso, la frondosidad arbolada, ramos de retamas, espesas zarzas y cañas,
arropando el monótono carril. Vamos “enchufados” con la etapa larga, “sin
prisas pero sin pausas”, cuando nos dan “el alto.” El amigo Gabriel “Machaque”
se siente indispuesto “no tiene piernas” -dice- y tiene “que abortar la
misión”; Roberto “El Bueno”, nos comenta que se queda con él y antes de tiempo
se dan la vuelta.
Desde
aquí, me acompaña Alberto “El Maestro Ceramista”, ¡¡¡vaya pareja de baile!!!,
continuamos con la travesía; destacamos “las bonanzas y el atractivo que nos
ofrece la variada vía”; los “bordillos a la vista del Tajo”, la espectacular
caída que nos acompaña por el ficticio desnivel, los callejones de almendros
que nos guían y otras bondades que vamos guardando en los zurrones de los sentidos.
Sin apenas darnos cuenta, nos configuramos en modo “escalada” desde las puertas
del “río Huso”; “sin apenas esforzarnos” -por eso de dosificar-, bregamos por
la subida de caracol; cuestas, descanso y curvas, así varias veces, entre
cerros, mientras se deja ver “la temida garita,
en el cielo ondeando.” Después del enésimo serpenteo, el agradecido descenso,
“surfeando la sierra,” cuando nos damos cuenta –a la entrada-, que la subida al
cerro, “la han hormigonado”, ¿completa?, en breve, comprobamos, comentamos. Entramos
en la población de la Estrella, buscamos posada para abrevar y picar algo -sin
tortilla nos quedamos-. Al final, unos minutos de descanso y menú burriclista:
fruta fresca, “barritas” con café y refrescos, antes de reemprender la marcha.
¿La
vuelta? Buscamos la localidad de Fuentes, atravesando “la sierra estrellada” en
plena calma, con la mejor claridad del día; vallados de “pizarra” y la vertiginosa
bajada al camuflado río, antes de volver a conectar con “La Vía Verde.” Desde
aquí, “con el aire limpio y tranquilo”, “se nos va a dar bien” -comentamos.
Pues dicho y hecho, “cabalgamos alegres” -de menos a más- ; “los paisajes”
pasan a toda prisa mientras recogemos la vistosa avenida; las interminables
rectas -se hacen cortas-; nos vamos dando relevos y avanzamos más; agradecemos
el frescor de los túneles, los tramos de sombra también nos vienen bien, aunque
“el aire que generamos” todavía es generoso y no pasamos “penurias.” En un santiamén, llegamos a la población de
Calera. Desde aquí “hay que hacer los 100”, aunque estaba claro desde el principio, -concretamos- Entonces, tenemos que
alargar el itinerario; nos adentramos en el canal -todavía, queda gas-
y lo estiramos para llegar al Casar, antes de coronar su conocida tachuela.
Paramos unos minutos, para rellenar las botijas, refrescarnos, antes de rematar
la faena. Ahora sí, “más distendidos, bajamos la guardia”, atravesamos la
moqueta del polígono, llegamos a la localidad de Gamonal y desde aquí, “habrá
que dar una vuelta más, si queremos tocar la barrera psicológica de los cien
kms.” Tranquilamente, vamos comentando la jugada por territorio veleño -dentro
de tiempo- antes de finalizar la etapa de tres dígitos.
Destacar
de la ruta, el vistoso campo teñido de varios amarillos, la diversidad y
variedad paisajística que nos ofrece la Vía Verde, las postales que nos regalan
las inmediaciones de la Sierra Ancha y el entorno de la localidad de la
Estrella. “Los grandes logros requieren tiempo y paciencia, sigue pedaleando.” “…que
tu bici te lleve, donde tu mente sueñe…”
Pd: Alberto, muchas gracias por tu aportación fotográfica (2).
En
definitiva, ruta circular de 104 kms. Los principales caminos transitados han
sido; Cuadros de la Vega, C.R.L.O, Carril de las Mulas, Camino de Monte Nuevo,
Vía de Servicio N-V, Carril de la Raya de Chozas, Camino del Horco-Calera- Vía
Verde de la Jara -hasta AldeaNueva-, Carreterín de La Estrella-Fuentes-Vía
Verde de la Jara-Calera-Canal Bajo del Alberche-El Casar-Torrehierro
(Cordel)-Gamonal-Camino de Casa “Quemá”, C.R.L.O, Velada.
SALUD………………..y
TIEMPO.
“…mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido
sin saber a donde ir, no tengo tiempo ni sitio..”
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