Domingo
(28-06-2026), con las burricletas prestas y bien dispuestas, cinco caballeros
veleños nos presentamos en el habitual punto de encuentro. Buenas y apetecibles
propuestas sobre la mesa -algunas, para salir a las 7.30 H.- al final, la
clásica “Subida al Cerro de la Estrella.” En esta ocasión, las temperaturas nos
“dan una tregua” por las llanuras y según las previsiones, van a ser generosas
en la veraniega jornada.
Comenzamos
la etapa, “buscando la vía más directa”, aprovechando el frescor mañanero,
avanzamos “circunvalando territorios cercanos”; amenas conversaciones “para
calentar” por los extensos campos que nos rodean; vastas campiñas achicharradas
por los constantes calores de las semanas pasadas; alegres y coloreadas vistas,
que nos guían por las marañas de caminos, antes de arribar en la villa
calerana.
Desde
aquí, entrada en “la vía jareña”, cabalgamos con orden y bien agrupados; a
nuestro paso, agradables olores a hierba mojada, higuera e hinojos recién
levantados, que impregnan los rincones más recogidos; bastantes zonas
sombreadas -que se agradecen- y otras, “casi perdidas” por la espesura de los
asilvestrados ramajes. Senderistas y más burriclistas madrugadores, “ocupando
el tranquilo carril”; algunos charcos que salen de las aceras y también,
“contamos con servicio de ducha” para un buen remojón. Además, los elementos
perennes castigados por el transcurso del tiempo, estaciones abandonadas,
túneles y el imponente viaducto que nos conducen hasta la próxima parada. En
este punto, dos compañeros, dan por finalizada “su aventura” y marchan para
casa, buscando otras andanzas.
¿Los
demás? Continuamos con la idea inicial, nos adentramos en el sosegado carril,
con la mirada fija en “el alto del torreón.” Desde el rebajado río, iniciamos
la continua y progresiva ascensión hacia la sierra estrellada; como siempre,
“al tran-tran, sin gastar na”, ya que hoy tenemos melodías de “hard rock”; poco
a poco, vamos salvando los disimulados repechos por la asfaltada pista; vamos
haciendo apuestas sobre la reciente obra; ¿toda hormigonada la exigente
ascensión?, apostamos todo al “SÍ”, y en unos minutos, resolvemos el enigma.
Pues
lo dicho “nos remangamos” y “to`parriba” por la inmaculada subida; tramos
empinados “recién acomodados”, mientras iniciamos la exigente escalada; tenemos
suerte, las vistas a media ladera nos acompañan y de propina, el reconfortante aire
fresco que nos entra “para aliviarnos” -por eso de consolarnos. - Con
experiencia y oficio, afrontamos los descomunales desniveles; “las curvas de
San Pedro”, nos exprimen y despacio “nos van elevando. Aunque “el corral” es de
sobra conocido, “la dureza y exigencia” siempre está ahí; vamos contando y
sufriendo “las respectivas curvas”, ¿lo mejor?-por decir algo- que todos los
repechos están hormigonados, “solo han quedado intactos los falsos llanos” -que
apenas hay.- El último giro, se hace interminable, apenas avanzamos por la
infinita vertical, ¿la dichosa garita?, ¿dónde estará?, mientras nos retorcemos
como culebras atacadas, “casi sin movernos, vemos “difuminada la esperada
fortaleza.” Tras el agónico y extenuante
esfuerzo, de uno en uno vamos coronando la inexpugnable y elevada muralla;
después del empinado susto, unos minutos para recrearnos, coger aire y fuerzas,
antes de reemprender el camino de vuelta.
¿La
vuelta? Bajamos “escaneando” las pendientes domadas, así, se valora mucho más
las desniveladas pendientes-dan hasta miedo-; disfrutamos y sobrevolamos los
parajes serranos, a la vez que respiramos y “descansamos” mimetizados con el
privilegiado entorno; alguna tachuela más, “río arriba”, mientras vamos
decidiendo, entrar “en Aldeanueva” a echar “un refrigerio.” Recorremos sus
calles cuesta arriba, hasta llegar a la plaza; nos refrescamos, llenamos las
botijas de agua fría con hielo, mientras damos cuenta de “los ricos
aperitivos.”
Remprendemos
la marcha, retomando la Vía Verde; recogemos y guardamos sus hitos más
significativos, mientras cabalgamos con alegría -sin calentarnos-; tenemos la
suerte de nuestro lado, “el poco aire que se mueve, nos viene bien”, cuando
todavía el calor se hace bastante llevadero, algunos tramos de sombra se
mantienen y volvemos a pasar por las duchas locales, mientras Alberto “El
Maestro Ceramista” va tirando con un relevo largo y cómodo, previamente pactado.
Para romper algo la monotonía, buscamos “la Albufera” y sus bonanzas, cuando
nos favorece el aire -sin problemas- y los fotogramas se mueven con prisas, todavía apenas notamos el esfuerzo realizado;
sin apenas hacer ruido, atravesamos la localidad de Alberche, buscando el
camino de la ermita, para evitar la carretera. Ya por el canal, continuamos con
la misma rutina, “cabalgamos sin bajar la guardia”; lo bueno, que vamos
comiendo y bebiendo sobre la marcha -por eso de evitar sorpresas-. Martín “El
Fiero”, se pone a tirar en “la criminal del Casar”, nos hidratamos y “bañamos”
en la fuente de paso de la mencionada localidad, para afrontar con garantía los
últimos tramos; “sobrevivimos” a la interminable recta y todavía “tenemos
cuerda” para pegar un arreón en “La Gineta.” Antes de clausurar “la fructífera”
etapa, vamos bien de tiempo, “un rápido zumo de cebada” para brindar un año
más, por la épica del Cerro de la Estrella.
Destacar
de la ruta, además de las agradables temperaturas, el aire fresco mañanero, las
reconfortantes sombras de la Vía Verde, los agraciados paisajes de la Sierra de
la Estrella con sus agraciadas vistas, la espectacular subida al Cerro de la
misma localidad. En esta ocasión, resaltar que ya están hormigonadas todas las
pendientes, lo que hace más llevadera -sin romper el ritmo- la exigente ascensión.
“Los logros no son magia ni suerte, son esfuerzo y dedicación. “La diferencia
entre lo ordinario y lo extraordinario es un poquito de esfuerzo.”
Resumiendo, ruta semicircular de 100 kms (1.000 m. D+.) Los principales caminos transitados han sido; Cuadros de la Vega, Cañada R.L.O, Carril de las Mulas, Camino de Monte Nuevo, Vía de Servicio N-V, Carril de la Raya de Chozas, Camino del Horco, Camino de Alcañizo-Calera, Vía Verde de la Jara (hasta Aldeanueva), Carreterín de la Estrella, Subida al Cerro. Carreterín de la Estrella-Aldeanueva, Vía Verde de la Jara, “La Albufera”-Alberche, Camino de la Ermita, Canal Bajo del Alberche, Antiguo Camino de Oropesa, El Casar-Torrehierro-Gamonal-Velada.
Pd:
Martín, muchas gracias por tu aportación fotográfica (4).
Pd: Las fotografías están en orden inverso a la realización de la ruta.
SALUD……………y
TIEMPO.
“…mil
caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir, no tengo tiempo
ni sitio…”



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