martes, 11 de diciembre de 2012

Ruta: Hacia Sotillo por el "lado salvaje"


     Domingo nueve de diciembre, mañana agradable  a pesar de las tempranas temperaturas invernales, también  estrenamos cambio de hora para las salidas futuras. Nueve caballeros veleños  (Martín “el fiero”, Francis “el paciente”, Nico “charcos”, Edu “carpin”, Domingo “el maca”, Pedro “hierros”, Antonio Lagartera y Domingo “el abuelo”)  “presentan  armas” para escribir un nuevo episodio de sus andazas. ¿Hoy para dónde? Dudas en la brújula  de la osada  escuadra; se nota que falta la firmeza y “claridad” espontánea  del “gran maestrillo”. “No se hable más, ¿qué os parece si tiramos para Sotillo? “ Eso sí, pero por parajes  y cerros para resguardarnos de la “pelona” y los “caramelos” de la noche pasada. Ya veréis, hoy en dos minutos entramos en calor y nos sobran hasta las “bragas”. Para los más “supersticiosos”; 9 de diciembre a las 9 de la mañana y 9 “burriclistas”.


     Nos enfilamos hacia el cordel de las Merinas; de frente,  la subida hacia la Gamonosa nos abre sus puertas  (Camino de Velada a Mejorada); “pues nada, para empezar,  nos tomamos este “caldito” y todo el día bien calentitos”. “Cuatro “resoplíos” y tres apretones” para perdernos por bucólicos rincones. “Cabalgamos” por la  umbría del camino, la rociada a nuestro paso,  entre encinas y muretes de piedra, Mejorada  nos espera. Un “trío” de veleños, se desmarcan, “quieren torear en otra plaza”. También despertamos a la aldea “cagarrache”, desde aquí, lo mejor está por venir.

Camino hacia Mejorada: subida a la Gamonosa
Camino de Velada a Mejorada










Domingo "dando el callo"
Casa de la Gamonosa










      Subimos hacia el Cerro la Cervera, por compañía, anchas praderas y abundantes chaparras (otra vez el "dichoso" jabalí no está) , hacemos un quiebro en el recorrido  y por la angosta trocha vamos  al “huerto” del Marrupejo; escondrijo místico y encantador para las almas sin dirección. Reverencia en el inframundo y nos “perdemos”  en el bosque más profundo; por el “aderezado” canchal, nos adentramos en el vetusto camino, la quietud y la magia del calmado lugar, contagia a la reducida mesnada; por la dehesa de Las Encinas Hermosas y Cabeza Alta, llegamos a la villa de Sotillo las Palomas. Subimos la primera cuesta (¡¡¡ como calienta!!!!)  y “echamos” la merienda; parada y variedad en las viandas para alimentar a esta “panda”.

Subida al cerro La Cervera
"El inframundo"










Puente: Arroyo del Marrupejo
Martín: por parajes "asilvestrados"









Antiguo camino: Segurilla-Sotillo
Nico y Martín por "esos" cerros










Bordeando Sotillo

Pradera: Sotillo de las Palomas










Camino de Sotillo de las Palomas a Cervera de los Montes
     Retomamos el rumbo (Camino de Sotillo a Cervera de los Montes) más repechos repentinos y ahora, el arroyo del Marrupejo cruzamos  una vez  pasado “cuatro caminos”. Seguimos subiendo y todavía nos queda otro poco; cerros colmados de  encinas salen a nuestro encuentro. Entramos en la aldea “montesa” y la belleza del “monte de los olivos” nos espera. Rincón idílico, sacado de la fábula del bosque encantado; veredas estrechas entre piedras engalanadas de musgo y variedad en la arboleda para el disfrute de los “asistentes” ¡¡¡¡qué pena que este paraíso no tenga treinta leguas!!!!!!!!!!Bordeamos la afortunada localidad y salimos al camino rural de Segurilla; hacemos un amago y en “la senda de los leñadores” nos adentramos; tramo de singular belleza, entre cerros, rodeado de coloridas praderas y pasos estrechos.

CaminoSotillo-Cervera: Arroyo Marrupejo
"Monte de los olivos"








Camino de Cervera a Segurilla

Francis y Antonio en acción










Senda de los leñadores
Senda de los leñadores










Pradera en el camino de los leñadores
        Entramos en la “villa de Segurilla”, la aldea "zorrera" atrás también dejamos; mis compañeros marchan  para Velada. Por mi parte,  sigo el camino hacia territorio gamonino (Camino de Mejorada a Gamonal). Francis , me da un  consejo; “no tires hacia la Encarnación, que todavía  están los “pistoleros”.” Muchas gracias por el aviso, pero hoy,  esa no es la dirección”. Me adentro en el  sube y baja del tobogán; a ambos lados, insignes cerros (Piedras Caballeras,  Lobos, Los Llanos y el Malojo) voy dejando en mi animado paso; una afable sensación y  un mosaico de colores en el ambiente hacen los modestos honores. Tras estos enredos y admiración por los caminos conocidos “atravieso”   el pueblo vecino (Gamonal). Ahora, La Laguna del Conejo el inminente destino; parada obligada y por la cañada Real Oriental preparo la llegada a casa.

Camino de Mejorada a Gamonal
La atalaya de Gamonal al fondo









Camino rural de Gamonal: Velada al fondo
Laguna del conejo










Laguna del conejo
     En definitiva, ruta circular de 55 kilómetros, pasando por las localidades de Mejorada,  Segurilla, Sotillo de las Palomas, Cervera de los Montes y vuelta hacia Segurilla, Mejorada y Gamonal. Hemos pasado y cruzado por el “endiosado” arroyo del Marrupejo, además de cerros de los distintos municipios: Lobos, La Cervera, Encinas Hermosas, Cabeza Alta, Piedras Caballeras, Los Llanos y el Malojo.


“mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”

   Buen día...........SALUD



lunes, 3 de diciembre de 2012

Ruta: Montesclaros pasando por Aldea Arango


      Domingo dos de diciembre, mañana gélida y bajada brusca de las temperaturas. El  frío otoñal,  nuevo compañero en nuestras aventuras. Diez caballeros veleños ( Roberto “el bueno”, Fernando “el grande”, JoseMa “el gran maestre”, Martín “el fiero”, Eduardo “carpin”, Nico “charcos”, Pedro “hierros”, Francis “el paciente” y Víctor Dasilva.)  desafiando al termómetro, esperan con expectación la aparición del “maestro”; “tranquilos, caballeros osados, hoy nos vamos para Montesclaros, pasando por  Aldea Arango”.

     Emprendemos  la marcha por nuestro “territorio”; los perales, el venero, hasta que vemos al desamparado  molino de vientos. Bajamos por el camino del toril, el baldío se extiende a nuestro paso y el frío seco de la mañana nos “hiela” manos  y  cara. Un manto blanco y una capa de  escarcha,  viste a  la desnuda  llanura. A pesar de la “pelona”, la escuadra no se amedranta y continúa su marcha. Gredos en el horizonte, luce imponente  su traje  más radiante.

Camino del Toril: Gredos al fondo
     Un tramo de carretera,  ( por falta de competencia e  interés,   el antiguo camino querer recuperar) para entrar  en el encinar del Toril. Entre  el  abrigo  de la arboleda  y su resguardo,  las bajas temperaturas se han suavizado; un alivio para el escuadrón de los “señalados”. ¡¡¡¡Alto al pelotón!!!!! Nos ha pillado el guarda;  Nico, muestra sus mapas e imparte una  “lección” de cartografía ; “además,  somos gente de bien y venimos a disfrutar”. “Buen camino lleven”, nos dice la autoridad. Por el bosque “cabalgamos”, bellas estampas vamos dejando, charcas y arroyos cruzamos y al puente Nadinos llegamos. Fotos de rigor y falta un trío de “perdíos”; al final, el camino más recto han cogido.

Encinar del Toril
Helada en la mañana










Laguna del Toril
De "marcha" por la dehesa










Arroyo Nadinos
Puente del arroyo Nadinos










Foto de rigor
Otra perspectiva del puente










     Retomamos la jornada  por los cerros de Retamares;  para llegar a la antigua aldea Veleña de Aldea Arango, algún repecho y por parajes agradables. Nos perdemos por  el bosque cabezas ; tramos asilvestrados, el rastro del  otoño en su esplendor, el discurrir  del  interminable  arroyo Nadinos  y la rociada de la noche ya pasada,  embellecen el  escenario  por el  “deambular”  de los Caballeros Velaínos.  Por momentos, en  estos “andurriales”  el tiempo se ha parado; contentos, (bromas aparte)  entramos en la aldea de Montesclaros. Repostamos y "engañamos" al estómago,  y  entre todos  “algo” arreglamos.


Dirección Aldea Arango
Aldea Arango: casas y establo










Arroyo Nadinos
Rastro del otoño por el camino










"Burriclistas" por el bosque
Llegada a Montesclaros










Plaza de Montesclaros
Foto de rigor









       

    

      ¿La vuelta? Por el antiguo camino de Talavera. Atrás,  vamos  dejando los caleros, de los tradicionales oficios olvidados. Bosque de encinas, espesos  jarales y caminos quebrados hacen las delicias de los convocados.  Bajada rápida  por la Cantera de San Pedro, una laguna sacada de un cuento sale a nuestro encuentro  y ganado bravo, por si hay algún torero. Pasamos el cortijo conocido y el río Guayerbas también hoy cruzamos. Este camino es una maravilla, “habrá que hacerlo de subida”. Como en una novela de ficción, nos adentramos en otra dimensión; angostas veredas, agua, barro,  piedras entre longevos  tomillares y descuidadas chaparras, que  despiertan la admiración por el mágico rincón. Ante la exaltación y algarabía, salimos a “la Herrería”.


Calero tradicional
Camino de Montesclaros a Talavera
Dirección a Talavera
Laguna en la dehesa
      








Laguna: otra perspectiva
Martín: cruzando el río guadyerbas
     









Roberto y JoseMa en acción
Vereda hacia la Herrería



     







     










     
      Desde aquí, por “las colmenas” y derechos hacia el  camino de los huertos; unos para casa por la “Cañada Real Leonesa”  y otros, “con menos prisas por llegar” ¿vamos a ver qué pasa? No se hable más; hacia la senda del Bonal, el arroyo de Riolobos y para completar el día, un paseo por “la comarca de la cocinilla”. Un entorno   grandioso y aún por conquistar (otro acceso, desde la cocinilla a la “cantera”), entre cerros  “abandonados” (hasta hace poco), “chaparreras” poco acicaladas,  el “susurro” del arroyo del Guijo y piedras descolocadas, nos preparan  el regreso  y fin de una gran jornada.


Vereda del Bonal
Hacia los cerros de la cocinilla

Vista desde un cerro
"Postrados" en la cocinilla
     
















Vistas desde el alto de la cocinilla


Vistas desde el interior de la cocinilla









     


     Resumiendo, etapa de 48 kms (sin contar algún “extra”), hemos pasado por Aldea Arango (antiguo “asentamiento” veleño), también hemos estado en la localidad de Montesclaros. Hemos cruzado los arroyos Nadinos, Huertos, Riolobos, Guijo y el río Guayerbas a su paso por el camino de Talavera. Hemos transitado por caminos de uso público que transcurren  por  los encinares del Toril, los Bosques y El bosque Cabezas, además del camino de Montesclaros a Talavera de la Reina.  

 “mil caminos por andar y mucho tiempo perdido sin saber a dónde ir,  no tengo tiempo ni sitio….”

     Buen día............SALUD